viernes Santo: La Pasión De Cristo Según San Juan

viernes SantoMeditación viernes Santo: La Pasión De Cristo Según El Evangelio De Juan Texto Bíblico: Juan 18:1-19

INTRODUCCIÓN

Nos relata, Moltmann* que se vio obligado a alistarse en el ejército a la edad de diecisiete años durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en 1943 sobrevivió a la operación Gomorra de la RAF (Fuerza Aérea Real) británica que bombardeó duramente Hamburgo, su ciudad natal. Allí vio a uno de sus compañeros morir despedazado por una bomba. Aquella noche, Moltmann invocó a Dios por vez primera preguntándole: ?¿Por qué sigo vivo y no morí con los otros??. Fue capturado en Bélgica y permaneció prisionero de guerra en Inglaterra, donde hizo amistad con cristianos escoceses e ingleses. El mismo menciona su confrontación con la Biblia y, sobre todo, con el Jesús de la Biblia.

COMENTARIO SOBRE MEDITACIÓN VIERNES SANTO
Nos encontramos con esta sección (18:1-19) la cual forma parte del ciclo de la pasión de Cristo en el evangelio de Juan (18-19). Comienza así para Jesús el camino de la cruz hacia el Gólgota, donde será crucificado. En la narración de la pasión según Juan, Jesús se revela dueño de sí mismo, controlando así todo lo que le sucede.

El texto joánico abunda en frases que indican esta realidad teológica, de Jesús que ofrece su vida. Los sucesos de la pasión él los sufre activamente no pasivamente. También sobre la cruz Jesús toma parte activa en su muerte, no se deja matar como los ladrones a los cuáles les son destrozadas las piernas (Jn 19,31-33); al contrario entrega su espíritu (Jn 19,30). Son muy importantes los detalles apuntados por el evangelista.

?¿Quien es Cristo para mí? Es la pregunta personal que hace Moltmann. Se sentía abandonado por Dios y por la gente; las esperanzas de su juventud habían muerto. No veía futuro alguno por delante. Estaba en tal condición, un capellán del ejército norteamericano le puso una Biblia en la mano y la empezó a leer. Comenzó con los salmos de lamento individual y colectivo del AT “enmudecí con silencio, me callé aún respecto de lo bueno; y se agravó mi dolor […] forastero soy y advenedizo, como todos mis mayores” (Salmo 39). Luego le atrajo la historia de la Pasión. En consecuencia expresa:

?Cuando llegué al grito de Jesús al morir, me dije: Aquí está el que te entiende y está contigo cuando todos te abandonan. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Ese era también mi clamor a Dios. Empecé a comprender al Jesús sufriente, tentado, abandonado por Dios, pues me sentía entendido por él. Y comprendí: este Jesús es el hermano divino en nuestra necesidad. Trae esperanza a los cautivos y abandonados.
Es quien nos libera de la culpa que nos oprime y roba todo futuro. En ese instante me atrapó la esperanza, aunque desde una perspectiva humana había poco que esperar. Me infundió el coraje para vivir en un momento en que acabar con todo quizá hubiera parecido lo más sensato. Esta temprana comunión con Jesús-nuestro hermano en el sufrimiento que nos libera de la culpa- nunca más me ha dejado. Para mí, el Jesús crucificado es el Cristo. En los conflictos públicos y privados de mi vida aprendí luego a percibir la presencia del Jesús terrenal. El que trae el reino de Dios a los pobres, el que cura a los enfermos, el que acoge a los menospreciados, es quien nos llama al seguimiento y nos cautiva para la vida con su esperanza y su entrega?**?.

Todo el significado de este acontecimiento de la pasión y muerte del Señor, nos ayudará a tener una mirada contemplativa sobre el Crucificado (Jn 19,25-27). El núcleo del mensaje cristiano es la pasión y muerte de Jesús, y sabemos por la fe que el Crucificado es Dios. Además, el sacrificio del Hijo de Dios por la reconciliación del mundo se renueva cada día en la Comunión. La conmemoración de la pasión-resurrección de Cristo por la palabra y el sacramento ha alimentado siempre la fe cristiana en Dios.

ACTUALIZACIÓN

Sugerencia y preguntas para la reflexión, el diálogo y la práctica Leamos otra vez el relato del evangelio de Juan

  • Pueden leer dos personas, y el resto lo haremos despacio y poniendo mucha atención.
  • Se puede volver a leer el texto hasta que todos hayamos entendido.
  • Si es necesario se vuelve a leer hasta que se nos graben las imágenes.

Dialoguemos

  • ¿Qué palabras nos gustaron más?
  • ¿Qué frase les ha impactado más?
  • ¿Qué impresión nos causa este texto?
  • ¿Cuáles son las ideas principales que nos ofrece el texto que acabamos de leer?
  • ¿Qué nos llama la atención en el relato? ¿por qué?
  • ¿Qué significa el hecho de que Jesús padece activamente su pasión?
  • ¿Qué sentimientos suscita el relato de la Pasión para nosotros hoy en día?
  • ¿De qué modo Dios está comprometido en la historia de la pasión de Cristo? ¿Cómo es posible que la fe cristiana considere la pasión de Cristo como revelación de Dios, si la divinidad no puede padecer?
  • ¿Dios hace sufrir al hombre Jesús por nosotros o es que Dios mismo sufre en Cristo por nosotros?

* Jürgen Moltmann es un teólogo protestante, conocido como el teólogo de la esperanza, que asumió una ardua tarea llena de complicaciones: hacer teología después del holocausto nazi.
** Jürgen Moltmann, Cristo para nosotros hoy, Madrid, Editorial Trotta, 1997, p.10. 1997.

Fuente: Rev. Marcelino Bassett Convención Bautista Internacional de Nicaragua Coordinador Comité Interreligioso de Nicaragua de Religiones por la Paz
Contacto: E-mail: [email protected]

Tomado de: MEDITACIONES BÍBLICAS SOBRE EL CICLO DE PASCUA: CUARESMA-SEMANA SANTA-PASCUA-PENTECOSTES.

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