Reconstruir nuestras vidas en Semana Santa

Reconstruir nuestras vidasReconstruir nuestras vidas en Semana Santa.

La hermosa recreación de la escena del primer ?domingo de ramos? que pintó un artista, imaginando lo que ocurrió hace hoy 2014 años en la eterna Jerusalén, el primer día de aquella semana terrible, única y extraordinaria que dividió en dos la historia de la humanidad.

El domingo que viene conmemoraremos el ?Domingo de Ramos? con que se inicia la ?Semana Santa? de los cristianos. Será el Nº 2014 después de Cristo (d.C.), en la historia de la humanidad. Aquel domingo de fiesta y regocijo en Jerusalén, ya adentrado hoy en el tercer milenio, que marcó con luz divina y sobrenatural el comienzo de una nueva era en la existencia de este universo creado por Dios.

Aquel domingo en que la humanidad toda, representada entonces por aquellos hombres, mujeres y niños de Jerusalén aclamaban la entrada triunfal de Jesús, el Dios-hombre, montado humildemente en un burrito, sin saber que al mismo tiempo también lo estaban despidiendo de este mundo, porque a finales de esa misma semana, otros hombres y mujeres instrumentados por el poder político, envidioso, temeroso y lleno de odio hacia el Mesías, lo estarían escarneciendo, torturando y martirizando camino al Gólgota, donde sería crucificado y muerto para pagar por el perdón de los pecados de todos los hombres y mujeres de este mundo, incluidos/as aquellos y aquellas que lo estaban torturando y matando en la cruz. Por todo esto, los días de la Semana Santa nos invitan a reflexionar profundamente para identificarnos si en cuál de los grupos militamos hoy: si nos encontramos entre aquellos que, palmas, laureles y olivos en las manos lo estaban aclamando en aquel Domingo de Ramos o, infelizmente, nos descubrimos entre aquellos otros que, profiriendo terribles insultos, lo estaban pateando y escupiendo hasta matarlo, ?agradeciéndole? así a Jesucristo su infinito amor hasta la muerte -y muerte de cruz-, todo para redimirlos de la muerte eterna. Con nuestro cambio de actitud posterior a la Semana Santa, testimoniaremos si hemos aprovechado esta importante recordación cristiana para reflexionar y decidir los cambios necesarios en nuestra vida, o si apenas tomamos a la Semana santa para ir de vacaciones, participar de comilonas y/o ?jugar a las cartas?. Tengamos en cuenta que después de estos días tristes, de dolor y muerte, sobrevendrá la Resurrección de Jesús y serán días de gozo y esperanza para todos aquellos que ameriten haber hecho los cambios necesarios y decisivos en su vida.

SEMANA SANTA

En Semana Santa recordamos la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús. Es tiempo de reflexionar sobre nuestro actuar, de hacer un alto en nuestras vidas para introducirnos dentro nuestro y observarnos. Que esta reflexión nos lleve a un cambio en nuestras conductas. Si no hay cambio, ¿de qué sirve?

Jesús nos enseñó con palabras y acciones cómo podemos alcanzar la verdadera felicidad y la paz que siempre soñamos. Así lo hizo entregándose en cuerpo y alma, dando su vida por nosotros.

De nosotros depende que las enseñanzas de Jesús no sean solo recordadas sino también vividas. Que estos días no solo sean un motivo para ir de vacaciones, para comer o cumplir con una tradición. Que sean días de profundo y sincero cambio en nosotros. Pidamos a Jesús que nos ayude y nos dé las fuerzas necesarias para lograrlo.

EL CRISTIANISMO

Para recoger los recuerdos más auténticos sobre Cristo, podemos recurrir a una única fuente, antiquísima y sincera: los Evangelios. Estos se encuentran en el Nuevo Testamento de la Sagrada Biblia y nos hablan de la vida, obra, milagros, sufrimientos, muerte y resurrección de Jesús.

Orígenes

Mientras en los siglos I y II (época de Tiberio), la civilización romana alcanzaba su apogeo, nacía en Palestina (provincia romana entonces) el cristianismo.

Los habitantes de Palestina eran hebreos; estos creían en un solo Dios al que llamaban Jehová o Jahvé, cuya doctrina se encontraba en el Antiguo Testamento de la Biblia. Aquí se anunciaba la venida de un Salvador o Mesías, que crearía sobre esta Tierra el Reino de Dios.

La vida y muerte de Jesús

Jesús nació en Belén, pueblo de Judea, durante el gobierno de Augusto. Cumplido los 30 años proclamó ser el Mesías, el hijo de Dios, y empezó a predicar la Buena Nueva del Reino de Dios.

Durante tres años recorrió toda la Palestina en compañía de sus Apóstoles, a quienes instruyó durante 40 días. Predicó especialmente entre los pobres.

Esto, y las ideas difundidas por Él, atemorizaron a las autoridades de entonces. En consecuencia, el Sanedrín ordenó su detención y, con la aprobación del procurador romano Poncio Pilatos, lo condenó a muerte en la cruz.

Jesús fue crucificado en una colina cerca de Jerusalén llamada el Calvario o Gólgota, durante el gobierno de Tiberio, emperador romano.

La doctrina cristiana

La doctrina cristiana se halla contenida en la segunda parte de la Biblia; se la conoce con el nombre de ?Nuevo Testamento? y comprende los cuatro Evangelios escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

El símbolo del cristianismo es la Cruz.

Puntos fundamentales de la doctrina cristiana

– El amor a Dios por sobre todas las cosas.

– La caridad y el amor entre todos los hombres.

– La igualdad de los hombres ante Dios.

– La promesa de una vida posterior después de esta.

– La creencia en un solo Dios eterno y omnipotente.

La iglesia primitiva

Los cristianos vivían muy unidos y procuraban aislarse de los paganos que no compartían sus creencias. Ajustaban sus conductas a las normas formuladas por Jesús. Se reunían para orar y cantar himnos religiosos. Los dirigentes eran llamados clérigos y los creyentes, laicos.

La acción predicadora de los Apóstoles se extendió con rapidez increíble por Asia Menor, Grecia, Roma y Occidente.

Las persecuciones

El cristianismo fue hostilizado y perseguido continuamente porque afirmaba su creencia en un solo Dios y se negaba a rendir culto a los dioses de Roma y al Emperador. Los cristianos que murieron víctimas de las persecuciones fueron llamados mártires.

Constantino y el Edicto de Milán

Se cuenta que cuando Constantino iba a combatir contra Majencio, Constantino y sus soldados vieron en el firmamento una cruz rodeada de estas palabras ?IN HOC SIGNO VINCES? (con este signo vencerás).

Entonces, hizo grabar en los estandartes dicha señal (la cruz) y venció.

Ya en el año 313, a través del Edicto de Milán, el emperador romano Constantino otorgó la libertad religiosa a los cristianos.

Más tarde, convirtió a Roma en la sede y capital del mundo cristiano y la Iglesia se hizo educadora de los pueblos.

Durante la Edad Media, el cristianismo fue el inspirador de toda una forma de vida, del arte y la cultura de los pueblos de Europa.

Taller

Reflexiono acerca del cristianismo y escribo mi conclusión en no menos de media página.

Sumando conocimientos

Jesús apareció ante los hebreos, como el Mesías, es decir, el Ungido. La palabra Mesías, traducida al idioma griego, se convirtió en el vocablo Cristo, nombre con el que se designó, corrientemente, a Jesús. De él derivaron las palabras cristianismo y cristianos, utilizadas, respectivamente, para referirse al conjunto de doctrinas y enseñanzas de Jesús, y a quienes las adoptaron.

Tomado de: www.archivo.abc.com.py

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