Para perdonar

Señor: hay tantos que viven
albergando mezquinos resentimientos,
amargados por las injurias
que otros les han hecho,
sin esperanza y sin paz,
a merced de un gran odio en este mundo.
Juzga y convierte a sus opresores.
Haz que manen nuevamente para tus fieles
las fuentes de la confianza y la bondad.
Concédeles libertad de corazón,
la libertad de aquellos que dan su lugar
al juicio de Dios.

Agranda nuestros corazones, oh Dios,
para poder cargar con las penas de los afligidos,
y buscar y cumplir tu voluntad.
Tú eres grande, ¡oh Señor!
A Ti nada te supera.
Amén.

Tomado de: Equipo Teyocoyani. Al encuentro con Dios Oraciones para la vida cristiana. Recopilación y Prólogo de José Argüello

 

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