padre

Ahora que no estoy en tiempo de alimentar ilusiones…
Aguza mis sentidos para que perciba
la belleza de la realidad.
Ahora que las opciones fueron hechas
y tantas puertas se cerraron definitivamente…
Dame la aceptación para que las renuncias
no sean un fardo pesado de más.
Ahora que la suma de errores
derrumbó las jóvenes ilusiones
de omnipotencia…

No me quites el ideal de continuar tratando de acertar.
Ahora que tantos desengaños, tantas incomprensiones,
repitieron lecciones de escepticismo…
Conserva mi buena fe y mi disponibilidad
frente a los demás.

Ahora que las fuerzas de mi cuerpo comienzan a fallar…
Alerta a mi espíritu, líbrame del comodismo,
recobra mi voluntad.

Ahora que ya aprendí la precariedad de tantas cosas,
las limitaciones de todas las luchas,
las proporciones de nuestra pequeñez…
¡Apártame del desánimo!
Ahora que ya alcancé el punto de perspectiva
que me da la exacta visión de lo poco que soy…
Líbrame de la defensa fácil de colocarme viseras.
¡Ayúdame a envejecer con la apertura de los valientes
que soportan revisiones hasta la hora de la muerte!
Ahora que aumenta el círculo de criaturas
que miran y esperan alguna cosa de mí…
¡Dame un poco de sabiduría,
enséñame la palabra exacta!
¡Inspírame el gesto exacto, encamina mi actitud!
Ahora que perdí la bendita ceguera de la juventud
y solo puedo amar de ojos abiertos…
¡Redobla mi comprensión,
ayúdame a superar las penas,
protégeme de la amargura!
¡Dios, padre mío,
Concédeme la gracia de no caer en la desilusión!
De no llorar lo pasado!
De continuar libremente!
De no perder el ánimo de envejecer joven!
Y, si es posible, llegar a la muerte
con mucha reserva de amor en el corazón!!!
Amén

Ludy Mellt Sekher

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