Orar

Orar es como hablar con uno, pero hacerlo es sentir la presencia de Dios, es ver unos ojos que te miran, que te hablan, que te acarician, que te dan energía, que te provoca llorar, reír y solo puedes sentir esto cuando oras, cuando hablas con Dios.

Dios es el creador del universo, y nunca nos abandona, no hay dolor que nos mande, que el no sepa que somos capaces de soportarlo.

Aprendí amar a Dios, a tiempo y hoy siento que cualquier paso que voy a dar, él esta ahí, mirándome, para juzgarme sí lo hago mal, o soplar una brisa muy fuerte, para que sepa que su energía esta conmigo.

Amo a Dios, y pido que nunca me permita que este amor que hoy siento, se pierda, pues nació del entendimiento conmigo misma, es el aliento de mi Dios, que hoy me inspira a vivir con alegría, a no ser una pecadora constante, bendito Seas Creador del Universo

Protégeme al acostarme y al levantarme. Gracias Dios.

Por: Aseret Nemrac

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