Oración Por Las Relaciones Matrimoniales

Padre, en el nombre de Cristo Jesús, te dedicamos totalmente nuestra relación matrimonial.

Renunciamos a la institución del matrimonio hecha por el hombre y nos consagramos al matrimonio santo. Tú engendraste el matrimonio, y nos sometemos completamente a su cobertura de acuerdo con tus preceptos y tu Espíritu Santo. Nuestro matrimonio está ungido, y cada yugo debe inclinarse y ser cauterizado en el nombre de Jesús. Nos arrepentimos de los pecados de nuestros antepasados, y las maldiciones que llegaron por línea sanguínea son cauterizadas cuatro generaciones hacia atrás. Renunciamos a cada maldición que haya venido a través de nuestra unión y nos declaramos libres. No sólo nuestro matrimonio está bajo un cielo abierto, sino que también los matrimonios de nuestros hijos serán benditos durante mil generaciones. Nuestro lecho matrimonial es bendito, nuestras finanzas son benditas, los hijos de nuestra unión son benditos, y los que son de cualquier otra unión ahora son cubiertos por esta bendición gracias a la sangre de Cristo. Nuestro hogar y nuestros negocios son benditos.

Las bendiciones de Abraham bajan hacia nosotros y nos toman, porque hemos dedicado nuestras vidas a obedecer los preceptos de Dios. Las maldiciones no tienen poder sobre nosotros. Renunciamos a toda influencia exterior impía sobre nuestro matrimonio, de miembros de la familia, socios o relaciones previas.

Todo lazo y vínculo es roto y la magia simpática está bajo nuestros pies. Atamos todo recuerdo que el enemigo pudiera presentarnos de los desafíos anteriores. Atamos el espíritu de Hydra para que no pueda levantar la cabeza. Todas las cosas viejas han pasado, y en nuestro matrimonio todas las cosas han sido hechas nuevas. Nuestro matrimonio está creciendo hacia Dios, de un nivel a otro y de gloria en gloria.

Nos ponemos de acuerdo y atamos la magia blanca, la magia de poción, la magia de velas, la magia imitativa, la magia defensiva, la magia contagiosa, la fonovidencia, la maldición de los parientes políticos, la seudoresponsabilidad, los conocidos impíos enviados contra nuestra relación y la rebelión contra la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. Atamos la imaginería, la magnificación, las locuciones mentales, los espíritus bloqueantes, toda idea fija, las maldiciones a través de la confesión negativa y la operación de los recuerdos acásicos contra dónde estamos actualmente en Dios.

Atamos la perversión sexual y la echamos fuera de nuestra familia, y tomamos autoridad sobre el espíritu quebrantador de pactos. Renunciamos a todos los ídolos y los sacamos permanentemente de nuestros corazones y de nuestros hogares, en el nombre de Jesús. Atamos la fascinación, el encantamiento, el asesinato, la murmuración, la vejación, la confusión, la división, la desconfianza, la deshonestidad, la deslealtad, la sospecha, el celibato, la impotencia, el espíritu de zombi, el espíritu de guerra, el espíritu de hipocresía, la tensión financiera y los argumentos que promueven desacuerdos financieros, y atamos el espíritu del consejo impío. Lilit, Lamia, Acab, Jezabel, Ismael, Aracnia, Batman y Poltergeist: ¡salgan fuera, nuestra casa le pertenece a Jesús! Y ahora que todas estas fuerzas han sido atadas, liberamos la perfecta voluntad de Dios para nuestra familia. ¡Declaramos que en lo que respecta a esta casa, nosotros serviremos al Señor!

Amén.

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