Oración en la enfermedad

Padre bueno,
cuánto me cuesta decir:
?Hágase tu voluntad?.
Me siento aplastado
y sin valor para nada.
Los dolores son insoportables.

Todo lo que era mi vida,
parece alejarse muy lejos de mí:
las personas a quienes
yo he querido entrañablemente,
mi trabajo,
mi quehacer diario.

Aunque me siento derrotado
y sin ánimo,

voy a procurar, Señor,
decir sí a todo esto:
el dolor, mi gran debilidad, mi impotencia.
Deseo sobrellevarlo todo
lo mejor que pueda.

Que mi sufrimiento
no sea inútil.
Hágase tu voluntad.
Tu Hijo nos ha dicho desde la Cruz,
que el sufrimiento no es absurdo.
Te doy gracias, Señor,
por haberme revelado
el misterio del dolor humano.

Bendíceme, Padre bueno y compasivo.
Bendice a todos aquellos que se esfuerzan
y luchan por ayudarme y consolarme.
Bendice a todos los que sufren como yo.
Señor, si tú quieres, puedes sanarme.

Amén

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