Oración Del Ayuno

Padre, en el nombre de Jesús, te doy gracias por permitirme comprender que diste el ayuno a tu iglesia para poder tener comunión con nosotros en un ámbito de mayor intimidad.

Cuando tú creaste a Adán y Eva, tu tiempo de comunión con ellos era lo más relevante de tus noches, y desde el tiempo de la caída has anhelado volver a tener comunión con nosotros.

Gracias por amarme con un amor que va más allá de mi capacidad de comprensión. La muerte de tu Hijo unigénito, Jesús, me da una idea de tu gran amor por mí.

Gracias por abrir mis ojos y traerme al conocimiento del verdadero significado del ayuno para los creyentes nacidos de nuevo, en el nombre de Jesús.

Te pido perdón por no ser diligente en estudiar más acerca del ayuno, en el nombre de Jesús.

Gracias por ungirme para orar. Gracias por oír mis oraciones.
Gracias por urgirme para alabarte. Señor, tú habitas en las alabanzas de tu pueblo.
Señor, mi tiempo contigo es enriquecido cuando ayuno.

Aprecio la revelación que recibo cuando ayuno (de la cual el enemigo está insanamente celoso). El ayuno es un fundamento sólido para mí y me acerca más a ti.

Ordeno a toda presencia demoníaca asignada a estorbar mi vida de ayuno que se aleje de mí en el nombre de Jesús.

Los espíritus de avaricia, gula, distracción, la carne, codicia, mundanalidad y debilidad, son atados ¡ahora! Le ordeno a toda fuerza de oscuridad soltada para estorbar mi tiempo de ayuno y comunión contigo, oh Señor, que deje de operar, en el nombre de Jesús.

Deshago todo torniquete demoníaco que impide el fluir del conocimiento desde mi espíritu recreado hacia mi mente. Todo espíritu de pitón es deshecho. Padre, abre mi espíritu a nueva revelación en cuanto al ayuno. Quiebro en mi vida el espíritu de ignorancia, que evita que entienda el plan y el propósito de vivir una vida de ayuno. Señor, sé que ayunar me ayudará a encontrar el ritmo del latido de tu corazón. Rehúso permitir que mi carne dictamine cuándo y cómo ayunar, en el nombre de Jesús. Cuando ayune, ¡lo terminaré! Dedicaré el tiempo que el Señor me ordene para el ayuno escogido. Ato el ayunar como ceremonia religiosa como las que realizaban los fariseos. Mis ayunos estarán dedicados a los propósitos de Dios. Los demonios no pueden cruzar el perímetro de mi espacio consagrado durante mi tiempo de ayuno y oración. Dios, dame sueños, visiones y conceptos proféticos durante este tiempo de ayuno y oración. Que todo lugar de engaño en mi vida sea revelado.

Que todo puente fuerte del enemigo en mi vida sea debilitado y quebrado. Los demonios de mi pasado no cruzarán hacia mi destino. Oh Señor, que el espíritu de ayuno y oración venga sobre mis generaciones para siempre.

Comprendo que la carne es más dominante cuando es alimentada. No alimentaré mi carne, sino que no le permitiré que tenga sus d~seos. Confieso que el ayuno regular le da a mi espíritu recreado la capacidad de gobernar mi carne y mi mente, en el nombre de Jesús.

Padre, permite que el espíritu que tiene hambre y sed de tu presencia eclipse el hambre y la sed por la comida natural y el agua. Dios, daIhe la capacidad de ayunar sobrenaturalmente.

Confieso que el ayuno no es por poder o fuerza sino por tu Espíritu, Señor.
Declaro que, mientras tengo comunión con el Espíritu Santo (por medio del ayuno), los dones y llamados de Jesucristo fluirán libremente a través de mi ser.

La palabra de sabiduría fluirá, la palabra de ciencia fluirá, la unción profética fluirá, el espíritu de discernimiento fluirá y la virtud sanadora fluirá, en el nombre de Jesús.

Te doy gracias, Espíritu Santo, que para todo lo que deseas de mí, tú suplirás el poder para hacerlo en el nombre de Jesús.

Padre, confieso que tu poder se perfecciona en mi debilidad.
Comprendo que el ayuno debilita mi cuerpo físico pero permite que mi espíritu recreado se vuelva más fuerte mientras tengo comunión con el Espíritu Santo.

Declaro que el ayunar me ayuda a presentar mi cuerpo como un sacrificio vivo. El ayuno y la oración agudizan mi concentración, de modo que puedo caminar en la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. También declaro que el ayuno me ayuda a interpretar y comprender mi pacto con Dios y las palabras de la Santa Biblia. No seré engañado por espíritus de error. Cada Behemoth puesto contra mi vida es atado.

Desarmo todo plan demoníaco contra mí, y lo reemplazo con los planes del Espíritu Santo en el nombre de Jesús. Me cubro, junto con mi familia, con la sangre de Jesús. Mientras entregamos nuestro cuerpo al ayuno y a la oración, la protección y la provisión serán nuestra porción.

Cuando ayuno, le doy la bienvenida al Espíritu de Dios a mi hogar, mi lugar de trabajo, mi vecindario y mi ciudad. Señor, ayúdame a ser un testigo valeroso del evangelio, en el nombre de Jesús. Espíritu Santo, ayúdame a aprender de tu Palabra acerca del ayuno para continuar creciendo y vivir una vida como la de Cristo.

Amén.

Tomado de: Kimberly Daniels – Oraciones que producen Cambios

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