ORACIÓN DE PACTO PARA CONFESAR LA PALABRA

Padre Dios, gracias que tu palabra es recta y todas tus obras son verdaderas.

Dios, gracias por el logos. Gracias por tu palabra expresada y hablada con interpretación. Gracias por la sana doctrina, y gracias por tu palabra rema. Gracias, porque me has ungido para ordenar la palabra rema de Dios. Ésta se hará Palabra en acción, porque mayor es Aquel que está en mí. Soy un hijo del Rey, un heredero de Dios, y coheredero con Cristo. Porque estoy en pacto con Dios y con mis hermanos y hermanas, lo que declaro sucederá.

Señor, gracias por tus crónicas. Gracias por tus mandamientos.
Gracias, Espíritu Santo, por comunicarte con tu pueblo. Gracias por la asamblea del Señor. Gracias por el consejo del Señor, que produce poder, promesa, provisión y propósito. Dios, atesoro tu palabra en mi corazón. Me deleito en tu Palabra, y no me olvidaré de ella. Guardaré tu Palabra oyéndola, recibiéndola, amándola y obedeciéndola.

Señor, abre mis ojos y miraré las grandezas y las maravillas de tu amor. No escondas de mí tus mandamientos, porque por amor a tu nombre guardo tus mandamientos, y no son gravosos para mi alma. Mi ayuda y consuelo en la aflicción es que tu Palabra me revive y me da vida. La aflicción me ayuda a aprender tus estatutos. Dios, la aflicción es buena para mi alma.

Para siempre, Señor, tu Palabra permanece en los cielos. Mi destino se relaciona con eso. Tu Palabra es lámpara a mis pies y luz a mi camino. Ordena mis pasos, oh Señor, con tu Palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. Hago un pacto con la Palabra de Dios, y rompo todo pacto con la muerte, el infierno y la tumba. Esto no es sólo para mí, sino para mis generaciones futuras.

Mi pacto con la Palabra se prolonga hasta mil generaciones. Los hijos de los hijos de mis hijos tendrán pacto con la Palabra de Dios. Y para todos mis parientes sanguíneos que todavía viven, mi pacto con la Palabra retrocede. Retrocede en mi línea sanguínea.

Retrocede en mis generaciones, rompiendo todas las maldiciones generacionales, salvando a mi bisabuela y mi bisabuelo, salvando a mi madre y a mi padre, salvando a mis tías, y a mis tíos, mis primos, mis parientes políticos, y a todos los que están relacionados con mi línea sanguínea. Mi pacto con la Palabra está bendiciendo a quienes están en mi familia como Labán fue bendecido cuando el hombre de Dios estuvo en su presencia.

Señor, gracias porque tu Palabra es pura. Tu Palabra es probada y refinada. Tu siervo soy, y la amo. Amo tu Palabra. De desayuno, almuerzo y cena, como tu Palabra. Oro en el nombre de Jesús.

Amén.

Tomado de: Kimberly Daniels – Oraciones que producen Cambios

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