Oración de la noche

Misericordioso Jesús, otro día termina,
con su cosecha de alegrías y tristezas,
de trabajos, dolores,
incertidumbres y esperanzas;
gracias por todos los beneficios
recibidos de tus manos.
Quien pone en Ti su confianza,
no queda defraudado
y encuentra fuerzas para vivir;
no permitas que nada
ni nadie me aparte de Ti.
Tú conoces mejor que yo mismo
quién soy, qué pienso y cómo actúo;
sabes que soy débil
y que sin tu gracia y auxilio
caería a cada paso
y me desorientaría constantemente:
no me sueltes de tu mano.

Me arrepiento de no haber hecho hoy
todo lo posible para mostrar
a otros tu gran misericordia,
ayúdame para que mañana,
si me concedes la gracia de un nuevo día,
viva un poco más de acuerdo a tu voluntad.
¡Que todas las personas se salven
y lleguen a experimentar tu gran misericordia!
¡Que juntos cooperemos
en la edificación del Reino
y que nadie quede excluido en la gran fiesta
que el amor del Padre ha organizado para todos
en la patria celestial!

Amén.

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