Oración Contra El Espíritu De Muerte

Oración Contra El Espíritu De Muerte

Oración Contra El Espíritu De Muerte

En el nombre de Jesús, maldigo al espíritu de la muerte sobre mi ciudad, y lo echo de mi familia y de mi propia vida.

El triple cordón de la muerte, el infierno y la tumba ya ha sido derrotado por la preciosa sangre de Jesús. Muerte temprana, muerte en la cuna, muerte súbita, muerte fortuita, suicidio y cualquier forma de muerte son atados y bloqueados. Pronuncio los nombres de los hombres fuertes de la muerte y derribo sus fortalezas:

  • Azrael
  • Uriel
  • Samael
  • Grim Reaper
  • Lilit
  • Padre Tiempo
  • Osiris
  • Hel
  • Izanami
  • Shemal
  • Thanatos
  • Kalma
  • Hades

La asignación de la muerte es arrancada de mí y de todas mis futuras generaciones, lo cual incluye la muerte por: (Leer en voz alta.)

  • Enfermedades
  • Violencia doméstica
  • Crímenes violentos
  • Muerte en la cuna
  • Suicidio
  • Delincuencia juvenil
  • Aborto y aborto espontáneo
  • Terrorismo
  • Asaltos
  • Accidentes raros
  • Violencia pandillera e iniciaciones
  • Secuestros aéreos, robos y robos con allanamiento de morada
  • Sacrificios ocultos
  • Policía organizada y corrupción del gobierno
  • Venta de drogas y otros crímenes organizados
  • Maldiciones generacionales de enfermedad
  • Abuso del débil e inocente

Declaro que ninguno de éstos tendrá poder alguno sobre nosotros -nunca- en el nombre de Jesús. Confieso con el Salmo 68:20 que el librar de la muerte viene del Señor soberano.

Declaro que el Señor no me ha entregado a la muerte (Sal 118:18).
Dios, te agradezco que he encontrado sabiduría que engendra la vida de acuerdo con Proverbios 8:35. Tengo el favor de Dios sobre mi vida, porque amo la sabiduría y no me expondré a la muerte. Estoy de acuerdo con Proverbios 12:28 en que en el camino de la justicia está la vida, y en que Su camino no lleva a la muerte.

La palabra del Señor en Proverbios 10:2 declara que los tesoros de la maldad no serán de provecho, mas la justicia libra de la muerte. ¡Estoy librado de la muerte! ¡Mi cónyuge es librado de perecer! ¡también Mi familia es liberada de la muerte! ¡Mi simiente es librada de la muerte! La muerte no tiene victoria sobre mi vida…

No tiene ningún aguijón. El espíritu de muerte es atado, y el espíritu de vida es soltado. Llevaré una vida plena y abundante. Viviré y no moriré. La ley de la sabiduría me ha hecho desviar de las trampas de la muerte (Pr 13:14). No andaré en caminos que parecen correctos, pero cuyo fin es la muerte (Pr 14:12). Sé que he pasado de muerte a vida, porque amo a las personas (l Jn 3:14).

Los que son llevados a la muerte están lejos de nosotros.

Nuestras familias no son casas que están en el camino del Seol y conduce a las cámaras de la muerte (Pr 7:27). Nuestros pies no conducen a la muerte (Pr 5:5). Porque amamos la sabiduría, no tenemos un pacto con la muerte (Pr 8:36). Porque no perseguimos el mal, la muerte no es nuestra porción. Somos librados de los mensajeros de la muerte (Pr 16:14). Hemos pasado de muerte a vida, porque nos amamos unos a otros y comprendemos que odiar es permanecer en el espíritu de muerte (l Jn 3:14).

Las emanaciones que encendieron las rutas aéreas para que fluya el espíritu de muerte han caído a tierra. Están bajo nuestros pies y han sido reabsorbidas en los pozos del infierno. La muerte atmosférica está maldita en sus raíces. El ruwach del Espíritu Santo lo ha arrastrado. El perfume del resurgimiento está en el aire, y la restauración es soltada siete veces hacia nosotros. Las puertas del infierno, la muerte y el sepulcro no prevalecen contra nuestra dudad.

Hay vida y muerte en el poder de la lengua, y usamos la vida de nuestra lengua para desplazar al espíritu de muerte.

Hablamos la vida multiforme, la vida abundante, una vida céntuple, en el nombre de Jesús. La muerte es sorbida en la victoria. Nuestra rectitud nos libra de la muerte (Pr 10:2). No hay muerte en los caminos del justo (Pr 12:28).

La ley del sabio es manantial de vida que nos hace desviar de las trampas de la muerte (Pr 3:14). Aunque andemos por valle de sombra de muerte, no tendremos temor a ningún mal. El terror que viene de noche ha sido derrocado. Lilit ha sido lanzada de vuelta a su agujero. Servimos al Dios de la salvación, y a Él le pertenece el librar de la muerte (Sal 68:20, LBLA).

Aunque el Señor nos ha reprendido severamente, no nos ha entregado a la muerte (Sal 118:18, LBLA). Nos ha dado las llaves de la muerte, el infierno y el sepulcro. Caminamos en esa victoria en nuestra ciudad y en cada condado circundante.

Nuestras fronteras están benditas y no pueden ser maldecidas por infiltración de los espíritus de muerte.
Creemos en cada palabra que hemos declarado y creemos que la manifestación del poder de estas palabras será una señal a nuestra ciudad que hará que el gobierno y los medios de comunicación sepan que Jesús es Señor. Como consecuencia, muchas almas serán salvadas.

Amén

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