LOS SIETE PERSONAJES III (EL CUARTO PERSONAJE: MIGUEL, EL ARCÁNGEL)

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L CUARTO PERSONAJE: MIGUEL, EL ARCÁNGEL

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El bosquejo del capítulo:

IV. (Apoc 12.7-17) El cuarto personaje: Miguel, el arcángel

A. (v7-9) El relato de la batalla
B. (v10-12) El resultado de la batalla
C. (v13-17) El remanente después de la batalla

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El relato de la batalla

7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;

8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. [Apoc 12.7-9]

Miguel y sus ángeles (v7)

Esta batalla toma lugar a la mitad de la Tribulación justo después de la huida de la mujer al desierto. Ella huye a su lugar de refugio en el desierto en Apocalipsis 12.6 y el siguiente versículo dice que ?después hubo una gran batalla?. Además, al comparar este pasaje de la gran batalla con los versículos 13 y 14 de este mismo capítulo, podemos ver que Satanás es ?arrojado a la tierra? (Apoc 12.9 y 12.13) con tres años y medio para perseguir a la mujer y el resto de su descendencia (Apoc 12.14 con 12.6; un ?tiempo? es un año, ?tiempos? son dos años y la ?mitad de un tiempo? es la mitad de un año?son los mismos 1.260 días de la última mitad de la Tribulación).

Miguel es el ser que la Biblia llama el ?arcángel? (observe que en el versículo abajo, la disputa entre Miguel y el diablo por el cuerpo de Moisés tomó lugar al final de la historia de Deuteronomio: Deut 34.5-6; no es la misma batalla de Apocalipsis 12).

Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. [Jud 9]

El prefijo ?arc? quiere decir primero o principal y denota un individuo que dirige o que tiene autoridad sobre otros de su clase. Por esto vemos que Miguel tiene a ?sus ángeles?. Como el arcángel, él tiene autoridad sobre otros ángeles y los dirige.

Puede ser que Miguel es solamente un ángel que tiene autoridad especial sobre un grupo de otros ángeles, como algún tipo de ?general angélico? en la guerra espiritual. Quizá él forma parte de otra clase de ángeles completamente diferente de los demás?de los ángeles ?comunes y corrientes?. Como sea, el hecho es que Miguel es el único arcángel que se menciona por nombre en la Biblia.

Miguel lucha por la nación de Israel, no por los cristianos y la Iglesia. Cada vez que él aparece en la Biblia, siempre está haciendo algo que tiene que ver con los judíos y la nación de Israel. Miguel ayudó al ángel mensajero que tuvo que llegar a donde Daniel para darle la respuesta de Dios a sus oraciones (Daniel estaba orando a Dios, buscando una respuesta de Él con respecto a la vida nacional de su pueblo).

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. [Dan 10.12-13]

En el mismo Libro de Daniel vemos que Miguel se llama ?vuestro príncipe??es el príncipe (el representante) de Israel en los lugares celestiales.

El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe. [Dan 10.20-21]

Por esto, el arcángel Miguel se llama ?el gran príncipe que está de parte de? la nación de Israel. Observe también que el siguiente versículo trata de la misma batalla que se menciona en Apocalipsis 12.7-9.

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. [Dan 12.1]

Por esto, entendemos que Miguel el arcángel tiene una relación especial con la nación de Israel y no con la Iglesia. Es por esto que lo vemos luchando contra el dragón en Apocalipsis 12. El dragón sale para hacer guerra contra la mujer?la nación de Israel.

La única otra mención de un arcángel en la Biblia es 1Tesalonicenses 4.16, en el contexto del arrebatamiento de la Iglesia.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. [1Tes 4.16]

No se menciona su nombre, pero vemos que el arcángel (o un arcángel, si no es Miguel) se relaciona con el rapto de la Iglesia al final de nuestra época. Puede ser, como Miguel es el arcángel representante de Israel en los lugares celestiales, que hay otro arcángel que es nuestro representante y que él también tiene ?sus? ángeles para luchar por nosotros contra el enemigo. Todo esto, por supuesto, es especulación pero nos da mucho en que podemos pensar.

Miguel y su victoria (v8-9)

Satanás no prevalece (no sobresale) contra Miguel y los buenos ángeles. Más bien pierde la batalla en el cielo y es arrojado con sus ángeles (los demonios) a la tierra. No se halla lugar para ellos en el cielo, entonces por tres años y medio están confinados a la tierra?a este planeta.

Todos los demonios van a llegar a este planeta para hacer lo que unos pocos hicieron en Génesis 6. Llegan y procuran ejercer autoridad sobre los hombre y también cohabitar con las hijas de los hombres, produciendo otra vez una raza de gigantes. Es por esto que vemos en Génesis 6.4 (en una frase clave del estudio bíblico) que en ?aquellos días? habrá gigantes en la tierra. Esta frase, ?aquellos días?, se refiere doctrinalmente de los días de la Tribulación (ver el capítulo de plena mención de ?aquellos días?, Mateo 24).

Así que, según la esperanza de muchos (incluyendo a muchos científicos), por fin llegan a la tierra los ?extraterrestres? con su ?intelecto superior? para ayudar a los hombres ?evolucionar? a una especie superior.

En este punto de nuestro estudio ya podemos juntar varias piezas del rompecabezas de los eventos por venir. Después del arrebatamiento de la Iglesia habrá tres años y medio de paz y seguridad en el mundo entero debido al pacto de paz que el Anticristo establece. Durante esta primera mitad de la Tribulación, el Anticristo es un hombre cualquiera?siempre controlado por Satanás, pero de todos modos un hombre común y corriente.

Y por otra semana confirmará el pacto con muchos… [Dan 9.27a]

A la mitad de la Tribulación una batalla se desencadena. El mundo físico es sólo un espejo que refleja lo que está pasando en el mundo espiritual (como vemos en Daniel 10.13 y 10.21). Así que, la batalla en los lugares celestiales se manifiesta también en los lugares terrenales?durante la Tribulación hay guerras y se levanta nación contra nación (Mat 24.4-8). Hay una batalla que se desencadena en la tierra y toma lugar durante el mismo tiempo de la ?abominación desoladora?, cuando el Anticristo entra en el templo de los judíos para sentarse ahí como si fuera Dios mismo en la carne?el Mesías, el Cristo.

…a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. [Dan 9.27b]

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda). [Mat 24.15]

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. [2Tes 2.3-4]

La batalla terrenal es un reflejo de la batalla espiritual entre Miguel y sus ángeles, y el dragón y los suyos (Apoc 12.7-9).

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. [Dan 12.1]

El Anticristo va a estar en poder, con autoridad mundial, durante toda la primera mitad de la Tribulación.

Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. [Apoc 13.1-2]

Sin embargo, a la mitad de la Tribulación, él recibe una herida ?por espada? (puede ser una espada real o cualquier otro tipo de arma) y muere.

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia. [Apoc 13.3; ver también los versículos 12 y 14]

Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido. [Zac 11.17]

Sabemos que su muerte ocurre a la mitad de la Tribulación porque después tiene 42 meses (tres años y medio) para hablar sus blasfemias contra Dios y el pueblo de Dios.

También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. [Apoc 13.5]

Puede ser que un judío lo mate y que ese acto de violencia es lo que empieza la persecución contra los israelitas durante la Gran Tribulación. No sería una gran sorpresa que algo así suceda en el Medio- Oriente, con todo lo que pasa ahí aun en nuestros días (bombas, manifestaciones, asesinatos, etc.). Entonces, el Anticristo (el hombre) es asesinado a la mitad de la Tribulación y Satanás es arrojado del cielo en el mismo momento. Todo sucede en el mismo tiempo, lo físico siendo un reflejo de lo espiritual (la batalla de Apocalipsis 12.7-9).

Luego, el Anticristo es resucitado?su herida moral se sana y él se levanta de entre los muertos.

Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. [Apoc 13.12]

Exactamente como Satanás entró en Judas (el Anticristo durante la primera venida de Cristo) para controlarlo, así sucede con el Anticristo en la Tribulación cuando es resucitado.

Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. [Juan 13.27]

Puede ser que el mismo diablo entra en el hombre para resucitarlo, pero parece que es Judas (el espíritu de Judas) que entra en él para darle nueva vida.

La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. [Apoc 17.11]

La bestia es el Anticristo y en Apocalipsis 17.11 vemos que él ?era? (Judas, durante la primera venida de Cristo), ?no es? (porque su fue a su propio lugar, el abismo; Hech 1.25), será el octavo rey que reinará durante la Gran Tribulación, pero que entre los siete (o sea, no es un nuevo rey, sino que forma parte de los primeros siete).

La única manera de que el octavo rey puede formar parte de los primeros siete es si entra en el séptimo para resucitarlo?el espíritu de Judas sale del pozo del abismo y ?resucita? el cuerpo muerto del Anticristo. Así que, Judas llega a ser el octavo, pero a la vez es el séptimo porque está dentro del cuerpo de hombre que era el Anticristo. Como sea, si es el diablo o el espíritu de Judas (o los dos a la vez), sabemos que el Anticristo ?se resucita? milagrosamente por el poder de Satanás.

Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. [2Tes 2.8-10]

Así que, el diablo y el Anticristo persiguen a la mujer?la nación de Israel. Cuando no puede destruir el remanente fiel que Dios protege en el desierto, vuelve para hacer guerra contra todos los demás judíos que están en los diferentes países del mundo.

Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. [Apoc 12.13

Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. [Apoc 12.17]

Y se le permitió [a la bestia, el Anticristo] hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. [Apoc 13.7]

Recuerde que el mundo físico es simplemente un reflejo del mundo espiritual. Satanás persigue a los judíos en los lugares celestiales (en el mundo espiritual) mientras que su Anticristo los persigue en los lugares terrenales (en el mundo físico). Esto será el cumplimiento de la profecía de Daniel 9.27 y la persecución contra el pueblo judío. Aunque un remanente escapa al desierto, muchos de los demás judíos llegan a ser mártires?decapitados durante la Gran Tribulación.

En Apocalipsis 12.7-9, entonces, vemos a Miguel y sus ángeles luchar contra el diablo y los suyos (los demonios). Es una batalla en las regiones celestiales pero que se manifiesta también en el mundo físico como una guerra mundial contra los judíos?la mujer de Apocalipsis 12. El arcángel consigue la victoria y arroja a Satanás y sus ángeles a la tierra y es en este momento que el enemigo se da cuenta de que tiene poco tiempo y empieza a perseguir a los israelitas con una locura que hará que el Holocausto de Hitler se vea como un paseo de la escuela dominical.

El resultado de la batalla

10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

11 Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.[Apoc 12.10-12]

La batalla resulta en regocijo (v10)

Hay regocijo en el cielo porque los seres celestiales están esperando la rápida conclusión de todo el ?pleito de Sion? (Isa 34.8). Puesto que la Gran Tribulación acaba de comenzar (con la batalla entre Miguel y el dragón), sólo queda tres años y medio, y luego Cristo viene en la segunda venida para consumarlo todo.

Satanás ya fue ?lanzado fuera? en el versículo 9?fuera del cielo. Durante la Gran Tribulación parece que él está confinado a la tierra. Antes él acusaba a los hermanos en los lugares celestiales?no sabemos en donde, pero sí sabemos que lo hacía (Job 1.6; 2.1; Zac 3.1-7). Durante la última mitad de la Tribulación, está confinado a la tierra.

La batalla resulta en mártires (v11)

?Ellos? del versículo 11 son ?nuestros hermanos? del versículo 10 y mueren como mártires. Ellos le vencen a Satanás espiritualmente por fe (?por medio de la sangre del Cordero?) y por sus obras (por medio de ?la palabra del testimonio de ellos? mismos). No obstante, los hermanos judíos son vencidos físicamente porque mueren como mártires siendo, muy probablemente, decapitados por no negar al Señor tomando la marca de la bestia.

Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. [Apoc 13.7]

Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente. [Apoc 13.16]

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. [Apoc 20.4]

La batalla resulta en alegría (v12a)

Otra vez, como en el versículo 10, vemos que hay alegría en el cielo porque todos saben que el tiempo de la consumación está cerca. Los que moran en los cielos son los enemigos de la bestia y saben que el ?partido? ha llegado a los últimos minutos y que su ?equipo? va a ganar con creces.

La batalla resulta en un “ay? (v12b)

El ?poco tiempo? que Satanás tiene es un lapso de tres años y medio?es la Gran Tribulación. Durante este tiempo, él está sobre la tierra dándole poder a su ?hijo? el Anticristo, Judas (el falso mesías). Así que, los moradores de la tierra no sólo tiene que sufrir la ira de Dios (en los juicios de los siete sellos, las siete trompetas y las siete plagas), sino también la ira de Satanás.

El remanente después de la batalla

13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.

16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

17  Entonces el dragón se  llenó de ira contra la mujer; y  se  fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. [Apoc 12.13-17]

El remanente del desierto?en Petra (v13-16)

Con el versículo 13, podemos ubicar estos eventos en la cronología de eventos por venir comparamos la Escritura con la Escritura. Satanás es arrojado a la tierra después de la gran batalla que toma lugar a la mitad de la Tribulación (Apoc 12.7-9). Al ser arrojado, él persigue a la mujer (Israel), quien huye al desierto (Apoc 12.6, 13). Ella está en el desierto por 1.260 días?los 42 meses (tres años y medio) de la Gran Tribulación. En este mismo momento?a la mitad de la Tribulación?el Anticristo es asesinado y Satanás lo resucita haciéndole entrar el espíritu de su hijo, Judas. Así que, el diablo persigue a la mujer (Israel) en el mundo espiritual y el Anticristo la persigue sobre la tierra.

Durante toda la persecución satánica, Dios provee para Su remanente en el desierto (v14). En todo esto podemos ver un paralelo casi perfecto con el éxodo de Egipto:

El perseguidor es el ?dragón?: Apocalipsis 12.13 con Ezequiel 29.3 y 32.2. Israel sale huyendo hacia un desierto: Apocalipsis 12.6 con Éxodo 5.1.

Hay una provisión sobrenatural: Apocalipsis 12.14 con Éxodo 16 y 17.1-7. Hay una protección sobrenatural: Apocalipsis 12.15-16 con Éxodo 14.

Una de las provisiones sobrenaturales que Dios le da a Su pueblo durante su huida es la de ?las dos alas de la gran águila?. Exactamente como en el éxodo de Egipto, Dios mismo lleva a Su pueblo a su lugar en el desierto.

Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. [Exod 19.4]

Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas, Jehová solo le guió, y con él no hubo dios extraño. [Deut 32.11-12]

Algunos quieren decir que estas ?dos alas de la gran águila? se refieren a las dos alas de un avión de los Estados Unidos (su símbolo nacional es un águila) que llevará al remanente al desierto. Esta teoría parece poco viable porque sólo hay dos grandes águilas en la Biblia. Satanás se llama ?una gran águila? en Ezequiel 17.3 y 17.12. Además, como ya hemos visto, Dios es el gran águila en la Escritura (ver también: Ezeq 17.7). Entonces, puesto que Satanás persigue a la mujer (la nación de Israel), sólo nos queda una opción de quien es la gran águila que le ayuda. Es Dios, como vemos en la historia del éxodo de Egipto. Israel sale de Jerusalén a pie (no en un avión) huyendo hacia el desierto.

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo. [Mat 24.15-20]

Dios le ayuda como hizo en el éxodo y por esto vemos la misma terminología del águila en Apocalipsis 12 que hay en Éxodo 19. La gran águila que ayuda a Israel en la Tribulación es Dios, no un avión de los Estados Unidos.

El lugar a donde huye la mujer en Apocalipsis 12.14 se llama ?su lugar? porque Dios lo ha preparado de antemano para Su pueblo. Es un lugar que Él hizo especialmente para Su pueblo en este tiempo de angustia y persecución. Otra vez, si comparamos la Escritura con la Escritura, podemos llegar a tener una buena idea de cuál es este lugar que Dios ha preparado para Israel en el desierto cerca de Jerusalén (tan cerca que los judíos puede llegar ahí a pie).

Empecemos con el Libro de Job, por este libro nos da un buen cuadro de la Gran Tribulación. Job consta de 42 capítulos, exactamente como la última mitad de la Tribulación consta de 42 meses. Job fue perseguido personalmente por Satanás, exactamente como los judíos en la Tribulación. Al final de su sufrimiento, recibió una restauración completa del doble de lo que tenía antes, exactamente como Israel después de su sufrimiento en la Tribulación (Job 42.10 con Isa 61.7; Zac 9.12). Job, un cuadro de Israel en la Gran Tribulación, fue perseguido en la tierra de Uz.

Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. [Job 1.1]

La tierra de Uz lleva el nombre de un descendiente de Sem. Él aparece en la genealogía de los gentiles en Génesis 10.

Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. 23Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas. [Gen 10.22-23]

Hay otro hombre en la Escritura que también se llamaba Uz porque, probablemente, era un descendiente del hijo de Sem que se menciona en Génesis 10.

Y Esaú habitó en el monte de Seir; Esaú es Edom. Estos son los linajes de Esaú, padre de Edom, en el monte de Seir… Estos fueron los hijos de Disán: Uz y Arán. [Gen 36.8-28]

Este Uz es del linaje de Esaú que se llama también Edom y que vive en la región de Seir. Con todo esto, ya hemos aprendido que Uz tiene que ver con la tierra de Sem, y más específicamente con Edom. Los descendientes de Edom habitaban en la tierra de Uz.

Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de Uz; aun hasta ti llegará la copa; te embriagarás, y vomitarás. [Lam 4.21]

En Edom, la tierra de Uz, había un lugar (un poco al sur del Mar Salado que se llama también el Mar Muerto) llamado ?la subida de Acrabim?.

Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, esto es, la tierra que os ha de caer en herencia, la tierra de Canaán según sus límites, tendréis el lado del sur desde el desierto de Zin hasta la frontera de Edom; y será el límite del sur al extremo del Mar Salado hacia el oriente. Este límite os irá rodeando desde el sur hasta la subida de Acrabim, y pasará hasta Zin; y se extenderá del sur a Cades-barnea; y continuará a Hasar-adar, y pasará hasta Asmón. [Num 34.1-4]

La parte que tocó en suerte a la tribu de los hijos de Judá, conforme a sus familias, llegaba hasta la frontera de Edom, teniendo el desierto de Zin al sur como extremo meridional. Y su límite por el lado del sur fue desde la costa del Mar Salado, desde la bahía que mira hacia el sur; y salía hacia el sur de la subida de Acrabim, pasando hasta Zin; y subiendo por el sur hasta Cades-barnea, pasaba a Hezrón, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca. [Jos 15.1-3]

Cerca de la subida de Acrabim en la tierra de Uz (Edom) hay un punto destacado, como un punto conocido por todos y por esto se daban direcciones desde dicho lugar. Se llama ?Sela?.

Y el límite del amorreo fue desde la subida de Acrabim, desde Sela hacia arriba. [Juec 1.36]

Este es ?Sela del desierto? porque queda en el desierto de Edom, en la tierra de Uz al sur de Israel.

Enviad cordero al señor de la tierra, desde Sela del desierto al monte de la hija de Sion. [Isa 16.1]

Por lo tanto, la Escritura dice que los moradores de Sela viven en el desierto.

Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo. [Isa 42.11]

?Sela? es una transliteración de una palabra hebrea. O sea, no es una traducción sino que se escribió la palabra hebrea en castellano como suena al pronunciarla en español. Podemos averiguar lo que quiere decir Sela viendo cómo se traduce en otros lugares en la Escritura. Por ejemplo, en Números 20.8, ?sela? se traduce ?peña?, en 1Samuel 14.4 es ?peñasco agudo? y en Isaías 31.9 la misma palabra se traduce al español como ?fortaleza?. La palabra equivalente en griego es ?petra? (o sea, ?roca? o ?peña?; Mat 16.18). Hay una fortaleza hecha por los edomitas de una peña con muros como peñascos agudos. Queda en la tierra de Uz (Edom), al sur del Mar Salado?el Mar Muerto?en el desierto. Esta fortaleza se llama ?Petra? (en hebreo: ?Sela?).

Visión de Abdías. Jehová el Señor ha dicho así en cuanto a Edom: Hemos oído el pregón de Jehová, y mensajero ha sido enviado a las naciones. Levantaos, y levantémonos contra este pueblo en batalla. He aquí, pequeño te he hecho entre las naciones; estás abatido en gran manera. La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón:

¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová. [Abd 1-4]

Lea lo que la Biblia de referencia Thompson dice acerca de este lugar en el desierto de Edom que se llama Petra:

Petra [griego: la roca], conocida en tiempos bíblicos como Sela [hebreo: la roca], está situada al sur y un poco al este del Mar Muerto, en uno de los lugares más inaccesibles de la tierra. Esta ciudad fue construida en una profunda cuenca (planicie) en lo alto de las montañas, y está rodeada por todos lados de riscos de arenisca y de granito de brillantes colores. La ciudad parece un verdadero anfiteatro y su atracción principal es quizá su aislamiento.

El único acceso a la cuidad es mediante ?el Siq?, que es un angosto desfiladero de un kilómetro y medio de largo, que está entre elevados riscos de granito rojo. En algunos lugares el desfiladero es sólo el lecho de un río de 3,7 m de ancho, que posteriormente se abre hacia un valle más ancho llamado Wadi Musa, y éste desciende gradualmente hasta la zona ocupada por la ?ciudad rosada que tiene la mitad de la edad del tiempo mismo?.

Dentro de la ciudad, en cualquier dirección por casi un kilómetro y medio se encuentran foros, teatros, templos, palacios, moradas y tumbas tallados en los riscos de arenisca nubia multicolor que se alzan entre 60 y 120 metros en el aire.

Petra continúa siendo un monumento inolvidable al ingenio creativo de los antiguos edomitas. [Biblia de referencia Thompson, nota #4442]

Según Apocalipsis 12.6 y 12.14, Dios ha provisto un lugar para Su pueblo en el desierto. Parece que este lugar se llama Petra (Sela, en el hebreo) y queda en la tierra de Uz, en Edom. Es interesante observar que Cristo viene de Edom en la segunda venida.

¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar. [Isa 63.1]

Parece que el Señor pasa por Edom para recoger a Su remanente fiel que está escondido y protegido en Petra.

Además de la provisión de las dos alas del gran águila (la ayuda de Dios mismo) y la de Petra, hay también una provisión de sustancia para el pueblo de Dios que huye a las montañas del desierto. El Señor sustenta a la mujer (Israel) en ?su lugar? en el desierto por ?un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo? (Apoc 12.13). Según Apocalipsis 12.6, estos ?tiempos? son 1.260 días (son 42 meses lunares de 30 días cada mes; son también los tres años y medio de la Gran Tribulación).

Entonces, vemos que ?un tiempo? es un año y ?tiempos? se refiere a dos. Durante la Gran Tribulación nadie puede ni vender ni comprar sin que tome la marca de la bestia (Apoc 13.16-17). Entonces, los judíos en Petra necesitan una provisión sobrenatural de Dios y esto es exactamente lo que reciben. Sucede como antes, durante el éxodo de Egipto.

Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. [Os 2.14-15]

Ahí en el desierto de Edom (en Petra de la tierra de Uz), Dios les proveerá como en el éxodo de Egipto.

Vivo yo, dice Jehová el Señor, que con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado, he de reinar sobre vosotros; y os sacaré de entre los pueblos, y os reuniré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado; y os traeré al desierto de los pueblos, y allí litigaré con vosotros cara a cara. Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice Jehová el Señor. Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto; y apartaré de entre vosotros a los rebeldes, y a los que se rebelaron contra mí; de la tierra de sus peregrinaciones los sacaré, mas a la tierra de Israel no entrarán; y sabréis que yo soy Jehová. [Ezeq 20.33-38]

En la montaña de Petra, Dios ?apacienta? a Su pueblo de la misma manera maravillosa que cuando salieron de Egipto.

Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que mora solo en la montaña, en campo fértil; busque pasto en Basán y Galaad, como en el tiempo pasado. Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto. [Miq 7.14-15]

Dios les da a los judíos en Petra el maná del cielo (Exod 16 con Apoc 2.17; les promete maná a los ?vencedores? de la Tribulación) y agua de la roca (Exod 17.1-7).

Con la provisión de Dios para con Su pueblo, viene también Su protección. En Apocalipsis 12.15 vemos que la serpiente (el diablo) arroja ?agua como un río? tras la mujer que está huyendo al desierto. Por lo que vemos en el Libro de Job, sabemos que Satanás puede (de alguna manera) controlar el clima?los elementos naturales como relámpagos y tempestades (Job 1.12-19). Apocalipsis 12.15 dice que Satanás arroja esta agua ?de su boca?, una referencia tal vez a la capacidad de hablar y causar cambios en el medioambiente (como Cristo habló y calmó la tempestad; Mat 8.23-27).

Como sea que lo hace, el enemigo arroja agua literal para arrastrar al remanente huyendo al desierto, hacia Petra. Daniel 9.26 dice que el fin del Anticristo será ?con inundación? y en Apocalipsis vemos el cumplimiento de esta profecía (porque estamos viendo su fin?los últimos tres años y medio de su vida y reinado). Exactamente como Faraón quería usar el agua del Mar Rojo para destruir al pueblo de Israel, así Satanás hace lo mismo en la Gran Tribulación.

En el versículo 15, el agua sale en pos de la mujer como un río, pero en el versículo 16 la tierra le ayuda. En el éxodo de Egipto las aguas quedaron divididas por el recio viendo oriental. Ahora, en la Gran Tribulación, la tierra se divide (se abre) y traga el agua para que el remanente pueda escapar y llegar a Petra donde es protegido por tres años y medio, hasta la segunda venida de Cristo. Puesto que el diablo no puede alcanzar al remanente en Petra, vuelve su atención a los demás judíos.

El remanente en el mundo?en problemas (v17)

Ya vimos que el diablo se llena de ira al ser arrojado del cielo a la tierra con sus demonios a la mitad de la Tribulación. Se llena de ira también contra la mujer?el remanente fiel de los judíos en Petra. Pero, puesto que no puede tocarla, se va para derramar toda esa ira sobre ?el resto? de la descendencia de ella. ?El resto? son los que guardan los mandamientos?que guardan la ley de Moisés (Mal 4.4)?y que tiene el testimonio de Jesucristo (o sea, tienen fe en Él).

Otra vez, entonces, vemos que la salvación durante la Tribulación es por fe más obras. Si alguien quiere ser salvo durante este tiempo después del arrebatamiento de la Iglesia y antes de la segunda venida de Cristo, tiene que obedecer a la ley y tener fe en el Señor Jesucristo.

Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. [Apoc 14.12]

Sin las obras debidas, no tendrán derecho al árbol de la vida (o sea, no tendrán la vida eterna).

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. [Apoc 22.14; fíjese en que ellos mismos lavan sus propias ropas; sus propias obras figuran en su salvación]

Para guiar a los judíos a fe en Cristo durante este tiempo, Dios escribió un ?tratado? para ellos: el Libro de Hebreos. Los judíos de la Tribulación tendrán que retener su fe firme hasta ?el fin??hasta la segunda venida de Cristo que será el fin de la Gran Tribulación.

Pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. [Heb 3.6]

Los judíos de la Tribulación serán hechos participantes de Cristo si retienen su fe hasta ?el fin??la segunda venida.

Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio. [Heb 3.14]

Sin embargo, estos santos de la Tribulación pueden perder su salvación si no retienen su fe. Una vez que una la pierda, podría ser imposible conseguirla otra vez.

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. [Heb 6.4-6]

Esto se debe a lo que va a pasarles a todos los que toman la marca o el número de la bestia durante la Tribulación. Una vez que alguien deja el camino de Dios, tomará la marca de la bestia (porque todos tienen que tomarla o ser decapitados; Apoc 20.4).

Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente. [Apoc 13.16]

Todos los que toman la marca son condenados al fuego eterno (y por esto que Hebreos 6.4-6 dice que es imposible que ellos sean otra vez salvos).

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero. [Apoc 14.9-10]

Podría ser que haya una sola provisión durante la Tribulación para ser salvo después de tomar la marca de la bestia: el bautismo. Vamos a ver más detalles sobre esto cuando analicemos la primera copa de la ira de Dios en Apocalipsis 16.2.

Entonces, hay por lo menos cuatro diferentes maneras de ser salvo durante la Tribulación. Primero, si alguien guarda los mandamientos de Dios (obras) y su fe en el Señor Jesucristo (fe) hasta el fin, será salvo.

Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. [Mat 24.13]

En fin en este contexto es el final de la Gran Tribulación cuando Cristo viene por la segunda ve si la persona no persevere hasta el fin, no será salvo porque tomará la marca de la bestia y será condenado al lago de fuego con todos los demás que hacen lo mismo.

En segundo momento, alguien que tiene fe en el Señor Jesucristo puede conseguir la vida eterna siendo decapitado porque no quiere tomar la marca la bestia. La recompensa por su fidelidad al Señor es la vida eterna.

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. [Apoc 20.4]

En tercer lugar, durante la Tribulación un ángel saldrá predicando en toda la tierra el evangelio eterno. Si alguien cree lo que este evangelio dice (tiene que temer a Dios, darle gloria como el Juez Justo y adorarle como el Creador), será salvo. Estos son salvos por fe, más nada (y aunque sea difícil de creer, observe que sólo tienen que creer en Dios como el Creador y Juez Justo; no dice nada de Jesucristo, ni de Su obra en la cruz).

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. [Apoc 14.6-7]

La última manera de recibir la salvación en la Tribulación parece ser de obras, sin la fe. Si uno cuida a los judíos (o sólo a uno), será salvo en la segunda venida de Cristo.

34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

35  Porque  tuve hambre, y  me disteis de comer; tuve sed,  y  me disteis de beber; fui forastero, y  me recogisteis;

36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. [Mat 25.34-40]

Este pasaje se trata del juicio de las naciones justo después de la segunda venida de Cristo Jesús, al comienzo del Milenio (Mat 25.31-33). En el versículo 34 vemos que estos serán benditos del Padre y por lo tanto entrarán en el reino mesiánico?el Milenio. Su salvación, según los versículos 35 y 36, es por obras, nada más. No dice nada de la fe; ellos hicieron algo y Cristo les recompensa con la salvación y la vida eterna. Aun habrá algunos que no pensaron ni siquiera una vez en el Señor Jesucristo, ni en salvarse por las obras que hacían. O sea, se sorprenden cuando el Señor les dice que son salvos (v37-39). Son salvos por sus buenas obras de ayudar a los judíos?aun sólo ayudando a uno de ellos. Su recompensa es la vida eterna. …[Irán] los justos a la vida eterna.[Mat 25.46]

Esta última manera de salvarse en la Tribulación se basa en la promesa incondicional que Dios dio a Abraham y a sus descendientes en Génesis 12.1-3.

Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. [Gen 12.1-3]

Esta es una promesa que Dios hizo fuera de la dispensación de la ley?antes de ella. Entonces, puede ser que es una promesa que Dios honra en cualquier dispensación desde Génesis 12. Así que, parece que hay por lo menos cuatro diferentes maneras de salvarse durante la Tribulación.

Hasta aquí (el final del capítulo 12 de Apocalipsis) hemos visto cuatro de los siete personajes. El primero es la mujer que huye al desierto perseguida por el diablo. Ella es un símbolo y un cuadro de la nación de Israel. Su enemigo es el segundo personaje, el gran dragón escarlata?el diablo y Satanás. La mujer da a luz el ?Hijo varón?, el Mesías. Él es el tercer personaje de los siete en este relato de la Gran Tribulación. El último que hemos visto es Miguel, el arcángel. Él lucha contra el dragón para ayudar a la mujer mientras que huya al desierto, al lugar que Dios tiene preparado para ella. Los siguientes dos personajes son muy parecidos y por esto aparecen juntos en el mismo capítulo. Los dos se llama ?la bestia?: el Anticristo y su ayudante el falso profeta.

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