LAS SIETE TROMPETAS (5ta a la 7ma)

La quinta Trompeta
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AS SIETE TROMPETAS

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El bosquejo del capítulo:

V. (Apoc 9.1-12) La quinta trompeta: Las langostas demoníacas

A. (v1-3a) La prisión de las langostas
B. (v3b) El poder de las langostas
C. (v4-6) El propósito de las langostas
D. (v7-10) La pinta de las langostas
E. (v11-12) El príncipe de las langostas

VI. (Apoc 9.13-21) La sexta trompeta: Los cuatro ángeles

A. (v13-14) La encarcelación de los cuatro ángeles
B. (v15) El ?enunciado de misión? de los cuatro ángeles
C. (v16-19) El ejército de los cuatro ángeles
D. (v20-21) El efecto de los cuatro ángeles

VII. (Apoc 11.15-19) La séptima trompeta: La segunda venida

A. (v15) El cambio de poder
B. (v16-18) Un cambio de escena
C. (v19) El cambio permanente

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LA QUINTA TROMPETA: LAS LANGOSTAS DEMONÍACAS

La prisión de las langostas: Apocalipsis 9.1-3a

1 El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo.

2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo.

3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra… [Apoc 9.1-3a]

La quinta trompeta tiene que ver con las ?langostas? que salen del pozo del abismo. Recuerde la representación que vimos (en el análisis de Apocalipsis capítulo 1) de los lugares de los muertos que hay en el corazón de la tierra. Las langostas salen del pozo del abismo, que parece formar parte de este mismo lugar.

El Seol y el Hades

La estrella que cae del cielo en Apocalipsis 9.1 con la llave del abismo no es como la estrella de la tercera trompeta en Apocalipsis 8.10-11 (o sea, no es ningún tipo de meteorito). La estrella aquí, en Apocalipsis 9, es un ángel, exactamente como las estrellas en Apocalipsis 1.20. Sabemos que es una persona?un ángel?porque tiene la capacidad de tomar una llave y abrir una puerta. Parece que este mismo ángel con la llave del pozo del abismo baja otra vez después de la segunda venida para prender a Satanás y encerrarlo en el abismo.

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. [Apoc 20.1-3]

Entonces, sabemos que el ángel que tiene la llave no es el diablo como algunos enseñan diciendo que Satanás suelta a sus ?langostas? para atormentar a los moradores de la tierra. Más bien parece ser uno de los buenos ángeles?uno de los que no se rebelaron con Lucero.

De esta prisión en el pozo del abismo (que queda en el corazón de la tierra), salen ?langostas?. Esta es, entonces, la repetición de la octava plaga de Egipto, sólo es que esta langostas de la Gran Tribulación son muy diferentes y mucho más espantosas.

Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta. Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después; y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto. [Exod 10.12-15]

Las langostas de Apocalipsis 9, aunque no son ?insectos? como conocemos la langosta en la tierra ahora, son de alguna manera criaturas físicas. Ellas pueden atacar los cuerpos físicos de los hombres (como vamos a ver más adelante; Apoc 9.10). Además, el humo que sale del abismo tiene que ser, de alguna manera, físico porque llena la atmósfera y cubre el sol. Por lo tanto, el pozo del abismo tiene que ser (de alguna manera) físico porque contiene humo que puede cubrir el sol. El centro de la tierra es, más o menos, 235 grados centígrado, una temperatura que fácilmente puede producir humo. Debemos tomar todo esto en cuenta porque será importante luego cuando analicemos la aparición de las langostas de esta quinta trompeta.

Antes de analizar lo que son estas langosta, debemos determinar lo que no son. Estas langostas del pozo del abismo no son las de Joel 2.1-11. Según la profecía de Joel, en ?el día de Jehová vendrá lo que se llama un ?pueblo grande y fuerte?.

Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. [Joel 2.1-2]

Este pueblo se llama también ?su ejército??el ejército de Jehová, en el contexto.

Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo? [Joel 2.11]

Este gran ejército de Jehová es ?langosta? o, en el contexto, es ?como? la langosta.

Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. [Joel 2.25]

Históricamente, en los días de Joel, hubo una plaga de langostas (insectos, exactamente como conocemos la langosta hoy en día). Sin embargo, doctrinalmente, este ejército de criaturas que vienen sobre la tierra como langostas se trata de nosotros, el ejército de Jehová que viene con el Señor Jesucristo en la Segunda Venida. Es un ejército sobrenatural, exactamente como las langostas de Apocalipsis 9, pero hay unas cuantas diferencias que hemos de tomar en cuenta. Las langostas de Apocalipsis 9 no dañan las cosas verdes (las plantas), pero las de Joel 2, sí.

Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. [Apoc 9.4]

Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape. [Joel 2.3]

En Apocalipsis 9.4 vemos también que las langostas atormentan a muchos hombres, pero no a todos. No es así en Joel 2, como se puede ver en la ultima parte del versículo 3 (ver arriba). Alcanzan a todos los que está en la tierra en aquel día?no habrá quien escape de este ejército de Jehová. Así que, es fácil de ver que las langostas de Apocalipsis 9.1-12 son criaturas demoníacas pero las de Joel 2 son criaturas celestiales que forman el gran ejército de Dios en la segunda venida del Mesías (Joel 2.1-11, 25).

Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. [Apoc 19.14]

En los primeros 3 versículos del Apocalipsis 9, entonces, vemos la prisión de las langostas?el pozo del abismo?que un ángel de Dios abre. De ese pozo salen estas criaturas físicas y   demoníacas para atormentar a los moradores de la tierra.

El poder de las langostas: Apocalipsis 9.3b

…y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. [Apoc 9.3b]

El poder de estas langostas es como el que tienen los escorpiones (Apoc 9.10). Pican con sus colas y el veneno causa un dolor insoportable. Es tan doloroso que, según el versículo 6, la muerte sería mejor.

Es importante notar que Dios pone los escorpiones en la misma categoría que las serpientes.

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. [Luc 10.19]

Según la Biblia, la serpiente es Satanás (Gen 3.1; Isa 27.1; Apoc 12.9). Entonces, los escorpiones son los demonios?los ángeles caídos que siguieron al diablo en su rebelión contra Dios. Estas criaturas que salen del pozo del abismo como langostas tienen algo que ver con los demonios porque tiene poder como el de los escorpiones.

El propósito de las langostas: Apocalipsis 9.4-6

4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes.

5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre.

6 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. [Apoc 9.4-6]

Primero que nada, la primera parte del versículo 4 nos muestra que el propósito de las langostas sobre la tierra tiene límites. Dios es el Soberano Rey sobre toda la creación y aun estas criaturas demoníacas tienen que funcionar dentro de los parámetros que Él establece. Por los limites que el Señor les pone, podemos ver inmediatamente que estas criaturas no son langostas normales, porque no comen cosas verdes. Más bien, comen carne.

Fuera de su límite de no tocar ninguna cosa verde, las langostas tienen una libertad muy amplia para atormentar a ciertos hombres. El versículo 4 dice que sólo pueden atormentar a los que no tienen el sello de Dios en sus frentes. Esto incluye a los 144.000 (Apoc 7.1-8; aunque parece que ellos son arrebatados antes de la Gran Tribulación), los dos testigos de Apocalipsis 11 (Apoc 11.5; Moisés y Elías) y la ?mujer? de Apocalipsis 12 (Apoc 12.14; el remanente de los judíos fieles que están en el desierto durante los tres años y medio de la Gran Tribulación.

Sin embargo, las langostas tienen toda la libertad de parte de Dios para atormentar a los demás hombres que están en la tierra, y lo pueden hacer por cinco meses. El tormento parece ser un dolor increíble, tan

intenso que los afectados quieren suicidarse. No obstante, a pesar de que ?buscarán la muerte?, no podrán morir. Dios no se lo permite. Imagínese el horror de este espectáculo. Un hombres se dispara en la cabeza (hace ?volar sus sesos?), pero sigue viviendo. Sigue viviendo en una condición horrorosa: ¡atormentado por el pico de la langosta demoníaca y sin la tapa de los sesos que acaba de levantar! Será como la famosa película de ?La noche de los muertos vivos?.

La pinta de las langostas: Apocalipsis 9.7-10

7 El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas;

8 tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones;

9 tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;

10 tenían colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses. [Apoc 9.7-10]

En este pasaje vemos la ?pinta? de las langostas?cómo se ven. Tiene la semejanza de un caballo porque vienen para hacer guerra (así es su propósito en la tierra). Tiene coronas de oro porque, según el versículo 3, tiene el poder para ?reinar? sobre los hombres y hacerles todo lo que quieran. Sus caras humanas nos muestra que estas langostas tiene inteligencia y la capacidad de razón?pueden distinguir entre los hombres que tienen el sello y los que no (Apoc 9.4). También tienen cabello largo, que es una aspecto interesante cuando tomamos en cuenta lo que el Apóstol Pablo dijo acerca del cabello en 1Corintios.

Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. [1Cor 11.6-7]

El cabello largo es la gloria?es la belleza?de la mujer. Entonces, estas langostas tienen una belleza perversa. Piénsela como la belleza de una araña. Hay unas arañas grandes, negras con partes de su cuerpo que son amarillas. En algún sentido, son ?obras de arte? porque como criaturas de Dios (su diseño y su aparición) son bellísimas. Pero esta belleza viene también con un sentido de escalofrío cuando uno se topa con semejante cosa. Así será la ?belleza? de las langostas que salen del abismo con su cara de hombre y pelo largo de mujer.

Además tienen dientes de leones porque no son vegetarianos (Apoc 9.4; no tocan las plantas). Estas langostas comen carne?la carne de los hombres. Tienen corazas de hierro (la coraza es una pieza de armadura que cubre la espalda y el pecho). El hecho de tener el corazón cubierto de hierro nos muestra que no sienten nada de piedad y menos de misericordia. Por cinco meses, sus duros corazones disfrutan de la tortura de los moradores de la tierra.

Con sus alas fuertes hacen un ruido abrumador y espantoso. Con sus colas practican su deleite: atormentar a los hombres con un dolor insoportable.

Al final de cuentas, estas ?langostas? parecen ser una mezcla de varias criaturas con poder demoníacos. Son compuestos de insectos (en aparición son como langostas, tal vez por las alas y la forma general de sus cuerpos), caballos, humanos, leones y escorpiones. Si realmente son una mezcla de varias criaturas (con un poder de demonios), estas criaturas pueden ser el resultado de mezclar la simiente de los ángeles caídos con la de otras criaturas. No sería la primera vez que algo semejante sucede.

Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo

entre todas. Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. [Gen 6.1-4]

Los demonios?los ángeles caídos de Satanás (llamados ?hijos de Dios? en Génesis 6)?tomaron para sí mujeres humanas y  produjeron una raza de gigantes, hombre de renombre (como los  dioses de  la mitología griega y la romana). Este pecado no tuvo que ver únicamente con los humanos, porque las bestias, reptiles y aves estaban también, de alguna manera u otra, involucrados (si no fuera así, no habría sido condenados a la muerte).

Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. [Gen 6.7]

Los  ángeles caídos (los demonios; los ?hijos de  Dios?)  tomaron cuerpos físicos?se transformaron dejando su propia morada espiritual (no se refiere a una posesión de un hombre porque procrearon con su propia simiente, no con la humana, como es evidente por los gigantes que produjeron)?para tener relaciones sexuales con mujeres humanas y también para ir en pos de ?vicios contra naturaleza?.

Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. [Jud 6-7]

Los vicios contra naturaleza son la homosexualidad (Rom 2.26-27) y también la bestialidad.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. [Rom 1.26-27]

Note en el Libro de Levítico como Dios junta estos dos pecados contra naturaleza?la homosexualidad y la bestialidad (son los dos pecados más bajos, perversos y repugnantes que se pueda cometer).

Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre. El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros. Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia. Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos. [Lev 20.13-16]

Es por esto que Dios dijo en Génesis 6.7 que raería de la faz de la tierra tanto los animales como los hombres. Algo pasó entre los demonios y los animales también. Esta es la idea que uno tiene cuando lee el mismo pasaje de Judas en la Reina-Valera de 1909 (la Versión Antigua).

Y á los ángeles que no guardaron su dignidad, mas dejaron su habitación, los ha reservado debajo de oscuridad en prisiones eternas hasta el juicio del gran día: Como Sodoma y Gomorra, y las ciudades comarcanas, las cuales de la misma manera que ellos habían fornicado, y habían seguido la carne extraña, fueron puestas por ejemplo: sufriendo el juicio del fuego eterno. [Judas 6-7; RV-1909]

Unos ángeles caídos dejaron su habitación espiritual, tomaron cuerpos físicos para fornicar y seguir ?la carne extraña?. Durante los día de Noé, antes del diluvio, Satanás y los demonios estaban mezclando las especies para producir criaturas poderosas, pero a la vez espantosas.

Es  muy  posible  que  todo  esto  es  ?el  grano  de  verdad?  que  hay  en  las  fábulas  de  las  ?criaturas mitológicas?. El centauro era, supuestamente, una criatura que era la mitad hombre y la mitad caballo. El minotauro tenía una cabeza de toro y el cuerpo de un hombre. El sátiro era una criatura con la figura de hombre barbado pero con patas y orejas de una cabra, y a veces con una cola de caballo. No es muy lejos de lo que vemos en Apocalipsis 9 con las ?langostas? que salen del pozo del abismo.

Cristo dijo algo respecto a los días de Noé que hemos de tomar en cuenta al estudiar Apocalipsis 9 (eventos en la Gran Tribulación).

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. [Mat 24.37]

Génesis 6.4 dice que había gigantes en la tierra en ?aquellos días?. La frase ?aquellos días? es una referencia doctrinal a los día de la Tribulación (ver Mateo 24). En aquellos días de los siete años antes de la venida del Hijo del Hombre, Cristo Jesús, habrá gigantes en la tierra otra vez. Serán días como los de Noé antes del diluvio cuando los Satanás y los demonios produjeron criaturas espantosas mezclando simientes de diferentes razas y especies.

El profeta Daniel habló de este mismo fenómeno en el segundo capítulo de su libro?la profecía de la imagen de metal que nos da el bosquejo de los tiempos de los gentiles (tiempos que terminan con la segunda venida de Cristo). Durante el tiempo de los pies y dedos de barro mezclados con hierro (o sea, durante aquellos días de la Tribulación), Daniel dice que ?se mezclarán por medio de alianzas humanas?.

Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. [Dan 2.43]

Otra vez, es interesante ver este mismo versículo en la Reina-Valera de 1909.

Cuanto á aquello que viste, el hierro mezclado con tiesto de barro, mezclaránse con simiente humana, mas no se pegarán el uno con el otro, como el hierro no se mistura con el tiesto. [Dan 2.43; RV-1909]

Los ángeles caídos (el hierro en la profecía) van a mezclar su simiente otra vez con la de los humanos (el barro; Gen 2.7; Rom 9.20; 2Cor 4.7) y también con la de las bestias. De esta manera producirán otra raza de gigantes, pero también otros monstruos como vemos en Apocalipsis 9.1-12 (aunque no se sabe cuando estas ?langostas? son formadas?antes de la Tribulación o durante ella).

El príncipe de las langostas: Apocalipsis 9.11-12

11 Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.

12 El primer ay pasó; he aquí, vienen aún dos ayes después de esto. [Apoc 9.11-12]

Las langostas que salen del pozo del abismo durante la Gran Tribulación tiene por rey sobre ellos

Apolión, el ángel del abismo. Las langostas normales (los insectos) no tienen rey.

Las langostas, que no tienen rey, y salen todas por cuadrillas. [Prov 30.27]

Así que, vemos otra vez que las criaturas de la quinta trompeta no son langostas normales. Son criaturas demoníacas.

El rey que tienen no es Satanás, sino que es un ángel que se llama Destructor. ?Abadón? en hebreo y ?Apolión? en griego significan lo mismo: Destructor. La Biblia nunca llama a Satanás según ninguno de estos nombres. Entonces, este rey es otro ángel, uno que está encargado del pozo del abismo (ver Apocalipsis 11.7 y el análisis de dicho versículo en este libro; parece que este ?ángel? es Judas?también llamado la bestia, el hijo de perdición y el Anticristo).

Con el versículo 12, ya pasó el primer ?ay? de las últimas tres trompetas. Vienen dos más.

LA SEXTA TROMPETA: LOS CUATRO ÁNGELES

La encarcelación de los cuatro ángeles: Apocalipsis 9.13-14

13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,

14 diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates. [Apoc 9.13-14]

Estos cuatro ángeles no se identifican en ninguna otra parte de la Escritura. Sin embargo, según el versículo 15 (ver abajo), parece que Dios tiene un propósito especial para llevar a cabo a través de ellos.

Los cuatro salen de una encarcelación extraña. Son atados junto al río Éufrates. No sabemos por qué están junto al río Éufrates (y no junto a cualquier otro río en la Escritura), pero es interesante notar varias cosas que la Biblia dice acerca de este río. Por la primera mención del Éufrates, vemos que era un río que pasaba por el huerto de Edén (Gen 2.14).

Forma la frontera oriental de la tierra que Dios prometió a la descendencia de Abraham (Gen 15.18; por lo tanto, era también la frontera oriental del huerto de Edén; era la misma tierra prometida). Además, el río Éufrates marcaba la frontera orienta del reino de Salomón (1Rey 4.21). Babilonia se quedaban junto a esta río. El Éufrates se secará al final de la Gran Tribulación para permitir el paso del gran ejército del oriente (Apoc 16.12). Y hoy día hay cuatro demonios que están atados?encarcelados?junto a este mismo río, esperando.

El ?enunciado de misión? de los cuatro ángeles: Apocalipsis 9.15

Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. [Apoc 9.15]

Es evidente que Dios tiene un plan específico para con estos demonios porque los tiene atados allá, preparados para una hora señalada. Su misión es la de matar a la tercera parte de los hombres. Recuerde que Muerte ya ha matado la cuarta parte de los hombres en la tierra.

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. [Apoc 6.7-8]

De los que quedan, estos cuatro ángeles y sus ejércitos matan una tercera parte. Por esto podemos deducir que los cuatro ángeles llegan a la escena después de los cinco meses que las langostas atormentan a los hombres, porque durante el tiempo de las langostas los hombres buscarán la muerte y la hallarán. La hallan después cuando Dios desata a los cuatro demonios que están atados junto al río Éufrates.

El ejército de los cuatro ángeles: Apocalipsis 9.16-19

16 Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.

17 Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre.

18 Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca.

19 Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban. [Apoc 9.16-19]

Los cuatro ángeles juntan un ejército de jinetes que llegan a ser 200 millones en número. Es un ejército tan grande que cuando Juan lo ve, no puede contar los individuos. Sin embargo, oye su número: alguien dice ?doscientos millones? (es un ejército enorme). Este no es el mismo ejército que salen del oriente en Apocalipsis 16.12-16. En Apocalipsis 16 el ejército va desde el oriente rumbo a Palestina para participar en la campaña militar de Armagedón. En Apocalipsis 9, el ejército de los cuatro ángeles sale por toda la tierra para matar una tercera parte de los hombres. Así que, parecen ser ejércitos diferentes.

En el versículo 17 vemos una descripción de los caballos de estos 200 millones de jinetes. Tienen unas corazas bastante diferentes?de fuego, zafiro y azufre. Las cabezas de estos caballos son demoníacas. No son caballos normales, sino que otra vez vemos una mezcla de especies?una criaturas híbridas (como las langostas). De sus bocas salen fuego, humo y azufre que mata a los hombres (v18).

En los versículos 18 y 19 vemos la destrucción que los caballos realizan. Los cuatro ángeles son los encargados de matar a los hombres (v15), pero delegaron la tarea a los jinetes y sus caballos (v18). Así que, los caballos dañan a los hombres con sus colas (que son semejantes a serpientes) y los matan con el fuego, humo y azufre que salen de sus bocas.

El efecto de los cuatro ángeles: Apocalipsis 9.20-21

20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;

21 y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos. [Apoc 9.20-21]

En Apocalipsis 6.7-8, Muerte mató una cuarta parte de los hombres con espada, hambre, mortandad y fieras. Aquí, los cuatro ángeles y sus ejércitos matan una tercera parte de los que se quedaron. Los hombres mueren atormentados por caballos demoníacos que tienen serpientes por colas y fuego que sale de sus bocas. ¿Es suficiente castigo para que los hombre se arrepientan de sus pecados? ¿Se arrepienten de sus malas obras y de sus idolatrías? Increíblemente, no. El hombre natural (el inconverso por sí solo) es necio, terco y de cabeza dura.

Ninguno puede venir a mí [a Jesús], si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. [Juan 6.44]

Apocalipsis 9.21 nos muestra lo que realmente le gusta al hombre pecador. Le gusta la violencia?los homicidios (sólo fíjese en lo que sale de Hollywood y lo que se vende en los cines). Le gustan también las drogas?las hechicerías (la palabra ?hechicerías? viene de la palabra griega pharmakeia, que es la raíz de la palabra ?farmacia? y ?farmacéutico; se refiere a cualquier tipo de drogas y alcohol). Le gusta al hombre pecador el sexo ilícito?la fornicación. También le gusta el materialismo?los hurtos (los robos; la satisfacción inmediata de sus deseos codiciosos). Le gusta todo esto tanto que no quiere arrepentirse, ni siquiera cuando sufre increíblemente bajo el castigo de Dios.

Con el versículo 21, se acabó el segundo ?ay? de los juicio de los trompetas. Sólo queda un ?ay? más?la segunda venida del Señor.

LA SÉPTIMA TROMPETA: LA SEGUNDA VENIDA

El cambio de poder: Apocalipsis 11.15

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. [Apoc 11.15]

Para ver esta última trompeta tenemos que brincar el ?paréntesis? de este relato de la Gran Tribulación. Vimos todas las primeras seis trompetas en los capítulos 8 y 9, pero para ver la séptima tenemos que brincar el capítulo 10 y una parte del 11 también. Esta sección del relato de las trompetas?la que consta del capitulo 10 y de la primera parte del 11?trata de varias otras cosas que están sucediendo alrededor del mismo tiempo que las trompetas, pero que no forman parte de las trompetas en sí. Entonces, para analizar todo el juicio de las trompetas?todo este segundo relato de la Gran Tribulación y la segunda venida?en un conjunto, vamos a brincar el paréntesis, analizar esta última trompeta y luego, en el siguiente capítulo, volver al paréntesis y estudiarlo en detalle.

En Apocalipsis 11.5, Cristo viene y toma control de los reinos del mundo. Estos ?reinos del mundo? son los de este planeta, de la tierra. Sólo hay tres otras menciones de la frase ?reinos del mundo? en la Biblia, y cada una señala lo mismo: los reinos físicos sobre la tierra.

Y acontecerá que al fin de los setenta años visitará Jehová a Tiro; y volverá a comerciar, y otra vez fornicará con todos los reinos del mundo sobre la faz de la tierra. [Isa 23.17]

A todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra; y el rey de Babilonia beberá después de ellos. [Jer 25.26]

Otra vez Le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos. [Mat 4.8]

Estos reinos del mundo ?han venido a ser? de Dios en Apocalipsis 11.15 (en la segunda venida), porque no eran de Él antes de este momento. Por supuesto, Dios hizo la tierra y se la puede dar a quien Él quiera.

Y les mandarás que digan a sus señores: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Así habéis de decir a vuestros señores: Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise. [Jer 27.4-5]

Según Mateo 4.8, Dios le dio a Satanás los reinos del mundo (porque él tiene la autoridad y la potestad para dárselos a dárselos a quien él quiera) y por esto que hoy?antes de la segunda venida del Señor?los reinos de este planeta quedan bajo el control del dios de este mundo.

Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. [Luc 4.5-6]

En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. [2Cor 4.4]

En Su segunda venida, Cristo Jesús viene y toma control de estos reinos a la fuerza. Echa fuera al viejo rey.

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años. [Apoc 20.1-2]

Un cambio de escena: Apocalipsis 11.16-18

16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,

17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.

18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra. [Apoc 11.16-18]

En estos versículos de Apocalipsis 11, Dios nos lleva al futuro, a la eternidad para escuchar a los 24 ancianos alabando al Señor. Es muy evidente que este pasaje es un vistazo a la eternidad por el contexto del pasaje y también por su contenido. Para entender estos versículos necesitamos hacernos las preguntas de observación: ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Qué?

¿Quiénes están hablando en el pasaje? Según el versículo 16, los 24 ancianos están hablando. ¿Cuándo están diciendo lo que dicen? El versículo 17 dice ?has tomado Tu gran poder?. Dios toma el gran poder sobre el mundo en la segunda venida. Entonces, sabemos que los comentarios de este pasaje tienen que ver con un lapso después de la segunda venida. Además dice ?has reinado?. El que toma el poder en la segunda venida (el Señor Jesucristo) reina durante el Milenio. Entonces, puesto que dice que Él ha reinado (?has reinado?), sabemos que Dios nos está dando un vistazo al futuro?a un periodo después del Milenio, en la eternidad.

El versículo 18 nos ayuda a contestar la tercer pregunta de observación: ¿Qué dicen en su adoración de Dios? Dicen, en primer lugar, que las naciones se airaron, algo que hacen dos veces en la Escritura. La primera vez que las naciones se aíran llega a su colmo en la Gran Tribulación.

Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero. [Apoc 6.15-16]

La última vez que se aíran sucede al final del Milenio.

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. [Apoc 20.7-9a]

En segundo lugar, dicen que la ira de Dios ha venido. Esto también sucede (en este contexto específico)

dos veces en la Escritura: primero en la segunda venida?en Apocalipsis 6?y luego al final del Milenio

?en Apocalipsis 20.

Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? [Apoc 6.16-17]

Y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. [Apoc 20.9b]

En tercer lugar, dicen que ahora es el tiempo del juicio del Gran Trono Blanco?es ?el tiempo de juzgar a los muertos? (Apoc 20.11-15). Los muertos son juzgados únicamente en el juicio del Gran Trono Blanco, no antes ni después. En este juicio final Dios juzga a todos los inconversos de todas las épocas, desde Caín hasta el último rebelde al final del Milenio.

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. [Apoc 20.11-12]

El Gran Trono Blanco es también ?el tiempo… de dar el galardón…? a los santos?reciben su recompensa en este mismo juicio (Apoc 20.12). Los que se hallan inscritos en el libro de la vida tendrán derecho al árbol de la vida.

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. [Apoc 22.14]

Los santos del Antiguo Testamento serán juzgados ahí y también los de la Tribulación. En Apocalipsis 11.18, son ?los que temen Tu nombre? (el nombre de Dios) y por lo tanto reciben el galardón. Hemos de tomar en cuenta que en la Gran Tribulación un ángel sale con el evangelio eterno, que es un evangelio que manda a los hombres a temer a Dios (no a creer en Jesús como Señor y Salvador).

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. [Apoc 14.6-7]

Por lo tanto, los santos de la Tribulación (todos los que creen el evangelio eterno?los que temen el nombre de Dios) serán también juzgados en el juicio del Gran Trono Blanco y pasarán ?salvos? a la eternidad con derecho a comer del fruto del árbol de la vida. El último grupo que será juzgado en este juicio es el de los santos del Milenio. Ellos también recibirán su ?recompensa??su galardón.

En cuarto lugar, los 24 ancianos dicen que este es ?el tiempo… de destruir a los que destruyen la tierra?. Esto se refiere a los ángeles caídos que, según Apocalipsis 20.13, serán juzgados también en el juicio del Gran Trono Blanco.

Así que, en los versículos del 16 al 18, Dios nos da un vistazo al futuro?a la eternidad después de la segunda venida, el Milenio y el Gran Trono Blanco. En el versículo 19 volvemos al ?presente? y vemos la segunda venida del Señor.

El cambio permanente: Apocalipsis 11.19

Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo. [Apoc 11.19]

El templo que se abre en el cielo es ?el? templo de Dios y , según Hebreos 8.4-5, es el universo.

sí que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte. [Heb 8.4-5]

El tabernáculo de Moisés (y luego el templo en Jerusalén) era sólo una ?sombra? de la realidad?del templo de Dios. Cuando este templo de Dios (el universo) se abre, Alguien sale por la apertura: Cristo en la segunda venida.

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. [Apoc 19.11]

Además, cuando el cielo se abre, se ve el arca del pacto. El arca ?del pacto? es el que Dios dio a Israel cuando entró en pacto con ellos. Es el arca del testimonio de los judíos.

Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto. [Heb 9.3-4]

La última vez que el arca del pacto se vio en la tierra fue al final del Libro de 2Crónicas, cuando Judá estaba por ser llevada cautivo a Babilonia.

Y dijo a los levitas que enseñaban a todo Israel, y que estaban dedicados a Jehová: Poned el arca santa en la casa que edificó Salomón hijo de David, rey de Israel, para que no la carguéis más sobre los hombros. Ahora servid a Jehová vuestro Dios, y a su pueblo Israel. [2Cron 35.3]

El arca desaparece cuando Judá fue llevada al cautiverio babilónico.

Asimismo todos los utensilios de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a Babilonia. [2Cron 36.18]

La próxima vez que el arca del pacto (el arca del testimonio) aparece, está en el tercer cielo (Apoc 11.19). Entonces, parece que Indiana Jones se equivocó. Fue en busca del arca perdida y ella estaba siempre en la presencia de Dios.

Cuando el templo de Dios se abre, Cristo viene en la segunda venida. Otra vez vemos la ?fórmula de catástrofe?, como en Apocalipsis 8.5. En la venida gloriosa del Mesías hay ?relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo? (ver también: Apoc 4.5; 16.18).

CONCLUSIÓN

Aquí termina el juicio divino de las siete trompetas. Es el segundo relato de cuatro que Dios nos ha dado en el Libro de Apocalipsis acerca de la Gran Tribulación y la segunda venida de Cristo. Lo que sigue es el ?paréntesis? de las siete trompetas que brincamos para ver la séptima trompeta en conjunto con las otras seis. Dios nos da más información de algunos eventos alrededor de este mismo tiempo en el capítulo 10 y la primera parte del 11. Vamos a analizar todo esto en el siguiente capítulo.

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