Las Pruebas de la Vida

La vida de todos los seres humanos a lo largo de nuestra existencia ciertamente está plagada de pruebas y retos que tenemos que enfrentar. Es un proceso ineludible que los seres humanos tenemos que aceptar para llegar a ser lo que somos y como somos; buenos o no buenos, productivos o improductivos, responsables o irresponsables, ¿en qué categoría quiere ubicarse usted? Dependerá de su propia decisión, Dios mismo nos otorgó ese privilegio, nos dio libre albedrio para decidir lo que queremos o como queremos vivir nuestras vidas.

He aquí donde las diversas pruebas de nuestras vidas juegan un papel determinante, porque las pruebas van formando nuestro carácter, sean éstas buenas o malas, es el proceso de aprendizaje para tomar decisiones sabias que nos ayudaran a salir avante.

En la Biblia encontraremos un caudal de consejos sabios, yo diría que es el manual de la vida, en ella encierran revelaciones que si las aplicásemos con regularidad tendríamos un mundo mejor.  
Por mencionar una cita del tema que nos ocupa hoy, podemos leer lo siguiente en el pasaje de (Juan 16:33): Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Demos pues la bienvenida a las pruebas y a los retos, no como necesariamente negativas, sino verlas como un medio de aprendizaje.
Aunque a nuestra mente natural las pruebas nos parezca algo negativo, la Biblia nos habla que tenemos que dar gracias en todo tiempo, por lo bueno y por lo que nos es tan bueno, hay que recordar que Dios es un Dios de amor y cuando Él permite las pruebas es con algún propósito bueno para sus hijos, recordemos que Dios es amor y es un Padre bueno.

Leamos este otro pasaje bíblico en (Efesios 1:16 ? 19)
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
A nuestros visitantes les pedimos sus sugerencias de temas que les interesen con particularidad o soliciten sus consultas personales a profesionales y servidores suyos.

Dr. Alberto J. Arana

Director del Ministerio de Asesoría Familiar Cristiana

 

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