LA TENTACIÓN: 1. ¿TIENTA DIOS A LAS PERSONAS PARA QUE PEQUEN?

En la Biblia se utiliza la misma palabra para prueba y tentación. Dios prueba a su pueblo para demostración y fortaleci­miento de su fe, confianza y lealtad. Las pruebas fortale­cen los músculos espirituales y nos convierten en personas listas para el cielo. Sin embargo, la meta de Satanás es tentarnos en esas pruebas para dañar nuestra confianza y conducirnos a la desesperación y la rebeldía. Él utiliza los deseos orgullosos para inducirnos a pecar.

En realidad, nos tentamos a nosotros mismos a pecar cuando, con la ayuda de Satanás, jugamos con nuestros deseos corrup­tos. Dios nunca nos tienta a pecar, pero para nuestro bien él utiliza circunstancias que sabe servirán para probarnos (Ver Stg. 1:2-18; 1 Ped. 1:6, 7.)

Nuestra meta es hacernos más fuertes en las pruebas y no desmoronarnos ante ellas. Ceder, aunque sea una vez, debilita nuestra capacidad para resistir en la siguiente oca­sión (damos un paso hacia la esclavitud), estropea nuestra intimidad con Dios y anima a otros a deshonrarlo.

Fuente: Guía de bolsillo para la vida cristiana -K.C. Hinckley, compilador

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