La Gracia de Dios: Variada o Multiforme III

La Gracia de Dios: Variada o Multiforme

(20) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (n)

Leer Versículos aquí

Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal para que sepáis cómo debéis responder a cada persona. (Colosenses 4:6 LBLA)

Meditación

Seguimos en la multiforme gracia de Dios y ahondando en el crecimiento del creyente, mediante esa gracia. Vimos, lo concerniente a la acción de gracias; que, dicho sea de paso, el gran país del norte, celebra una vez cada año, cuando la voluntad de Dios es en todo momento; o sea, en toda circunstancia. Otro aspecto de ese crecimiento es, la forma de hablar; tanto a hermanos en la fe como al resto del mundo. El pasaje alerta y recuerda que, nuestra conversación debe ser siempre con gracia, sazonada como con sal; e implica o incluye, nuestra repuesta a toda persona.

(21) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (o)

Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. (Colosenses 4:6 RVR)

Meditación

En este pasaje la gracia en las palabras del creyente es como la sal para la comida. La sal produce sabor, preserva e inhibe el crecimiento de la bacteria; de igual forma, nuestras palabras en las conversaciones deben ser cordiales y agradables; y deben utilizarse para dar las respuestas adecuadas a cada persona. En otra de sus cartas, Pablo dice: “No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo (corrompido). Que todo lo que digan sea útil y buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan” (Efesios 4:29).

(22) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (p)

Que nuestro Dios los haga dignos de su llamada y que, por su poder, lleve a efecto sus buenos propósitos, haciendo que su fe sea activa y eficiente. De ese modo el nombre de Jesús, nuestro Señor, será glorificado a través de ustedes y ustedes serán en Él, por gracia de nuestro Dios y de Cristo Jesús, el Señor. (2 Tesalonicenses 1:11.12 BLAT)

Meditación

Otro aspecto del crecimiento del creyente en la multiforme gracia de Dios es su manera de vivir; dónde refleja a Cristo constantemente en su vida y el Señor Jesús es glorificado aún por aquellos que no le conocen o no lo hayan recibido. Es hablar con las acciones o ser testimonio de Cristo; o, como dijo Pablo: “Somos cartas leídas por los hombres” (2 Corintios 3:2-3). Parafraseando el texto, tenemos: El nombre de nuestro Señor Jesucristo será honrado por la vida que llevemos y nosotros seremos honrados juntos con Él. Naturalmente, todo esto es, por la gracia de Dios, en nosotros.

(23) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (q)

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16 RVR)

Meditación

Dios es bueno, su multiforme gracia también se manifiesta en la multiplicación de oportunidades; pues, Él es un Dios de oportunidades y perdona setenta veces siete; además, nos ayuda cuando experimentamos crisis o no podemos lidiar con las pruebas. En el crecimiento espiritual, el creyente experimentará dificultades y cuando esos momentos aparecen, debe tener presente que la gracia está centrada en el Señor Jesucristo, quien está sentado en el trono de la gracia; y desde esa posición, ministra las necesidades del creyente, oportunamente.

(24) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (r)

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. (Hebreos 4:16 LBLA)

Meditación

Dios es nuestro Padre; en tal virtud, como hijos, tenemos acceso directo a Él, cual camino nuevo y vivo abrió Jesús a través del velo, con su cuerpo para que tuviésemos acceso al trono de la gracia. Esta Escritura, nos dice: “Así que, hermanos, tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne. Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en Él” (Hebreos 10:19-22).

(25) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (s)

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16 RVR)

Meditación

Este pasaje exige aclaración, en vista de que hay muchos creyentes que no conocen su derecho como hijo de Dios. Desmenucemos, un poco el texto: “acercarse”; debe entenderse entrar en contacto lo más próximo posible. Aproximarse en espacio y tiempo, disminuir la distancia entre el hijo y el Padre. Intimarse con el Padre. “Confiadamente”: En el contexto bíblico es creer o tener confianza en Dios; tener la certidumbre, que tu Padre te atenderá con amor, y concederá la petición de tu corazón, si no va en contra de su voluntad; porque desea, lo mejor para sus hijos.

(26) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (t)

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos. (Hebreos 4:16 NVI)

Meditación

Continuando con el desmenuce del pasaje, tenemos que: ‘confiar’ (confiadamente), es con total seguridad; plenamente convencido o entiéndase, con convicción. Confiar equivale a creer o tener fe; y la Palabra nos instruye que: “Sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios (acercarse al trono de la gracia) debe creer que Él existe y que Él recompensa a los que lo buscan con sinceridad. La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver” (Hebreos 11:6,1).

(27) La Gracia de Dios: Variada o Multiforme (u)

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos. (Hebreos 4:16 NVI)

Meditación

Continua la reflexión sobre el texto, en la porción: ‘El trono de la gracia’: Representa o simboliza la presencia o el lugar donde está Dios; y Él está sentado sobre su trono y Jesucristo está sentado en el trono de su Padre (no el suyo), lo dice Apocalipsis (3:21). Antes, solamente el sumo Sacerdote tenía la autoridad de entrar al Lugar Santísimo una vez al año; que representaba ‘estar en la presencia de Dios’. El velo que separaba el lugar santísimo del lugar santo, está roto, teniendo el creyente acceso libre a esa “presencia”; o sea, al trono de la gracia (Hebreos 10:19-22).

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