La Gracia de Dios: El amor de Dios VI

(132) La Gracia de Dios: El amor de Dios (qq)

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Desde los cielos te hizo oír Su voz para disciplinarte; y sobre la tierra ver Su gran fuego, y oíste Sus palabras de en medio del fuego. (Deuteronomio 4:36 LBLA)

Meditación
Todos los actos de amor (de Dios), nace de la pura misericordia divina. Como es misericordioso, quiere decir que salva, socorro, instruye, corrige, defiende, protege, disciplina y perdona (Salmos 86:5; Isaías 63:9). Ejemplos de este gran amor por Israel fue qué, Dios no quiso oír a Balam el profeta necio que fue contratado por el rey Balac para maldecir a Israel; más bien, “convirtió la maldición (de Balam sobre Israel) en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba” (Deuteronomio 23:5). Así mismo, Él prometió borrar (perdonar) las rebeliones de Israel por amor (Isaías 43:25).

(133) La Gracia de Dios: El amor de Dios (rr)
Y el Señor me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Señor ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas. (Oseas 3:1 LBLA)

Meditación
Los profetas Jeremías, Ezequiel y Oseas utilizan los símiles o figura del esposo y del padre para destacar el amor de Dios a través de Su fidelidad en la ocasión de la continua y persistente infidelidad y desobediencia del pueblo de Israel; por tal razón, se le llama a Israel: La esposa adúltera de Jehová. Gran parte del libro de Oseas trata de la infidelidad mostrada en la orden que cumplió de parte de Dios, al casarse con una prostituta (Oseas 1:2). Gomer, esposa de Oseas figura a Israel para con Dios; a través de su relación de infidelidad y adoración a otros dioses (amantes).

(134) La Gracia de Dios: El amor de Dios (ss)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. (Juan 3:16-17 LBLA)

Meditación
Una de las más grandes promesas de amor de Dios, hecha a la humanidad, fue de un Salvador. Ese Salvador fue anunciado en Génesis 3:15; luego, la promesa fue hecha a Abraham a través de su descendencia y confirmada a Jacob; reafirmado y concretado, mediante el pacto Davídico y cumplido hace más de dos mil años, con el nacimiento de Cristo por medio de María, quien era descendiente de David y de la tribu de Judá. Cristo enseñó y reafirmó el amor de Dios a la humanidad en el ejercicio de su ministerio y lo cristalizó en su muerte al expiar el pecado.

(135) La Gracia de Dios: El amor de Dios (tt)
Más Él fue herido por nuestras transgresiones molido por nuestras iniquidades… Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos nosotros. Cuando Él se entregue a Sí mismo como ofrenda de expiación, verá su descendencia, prolongará sus días (resurrección). (Isaías 53:5-6,10 LBLA)

Meditación
El amor de Dios a través de Cristo fue cumplido hace más de dos mil años cuando fue sacrificado en la cruz del calvario. Esto ocurrió en la semana de Pascua, fiesta que conmemora los judíos hasta hoy y que celebran en memoria de su salida de servidumbre de Egipto. Lamentablemente, ha habido torceduras de la Escritura por parte de doctrinas herejes que se desarrolló durante los períodos de las Iglesias Pérgamo y Tiatira (Apocalipsis 2:12-25); cambiando la pascua judía y reemplazándola, con lo que hoy se conoce y se celebra como semana santa.

(136) La Gracia de Dios: El amor de Dios (uu)
Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descanso de toda Su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descanso. Acuérdate de guardar el día de descanso al mantenerlo santo. Pero el séptimo día es un día de descanso y está dedicado al Señor tu Dios. (Génesis 2:2-3; Éxodo 20:8,10 NTV)

Meditación
No se debe entender como un cambio de tema en lo que describirá y se hace la aclaración por dura que parezca porque tenemos un compromiso con la verdad y la verdad, está en la Palabra escrita de Dios. (1) La Biblia habla de la Pascua, fiesta ordenado por Dios la noche antes que los israelitas fueron liberados de la esclavitud en Egipto. (2) Dios no ha cambiado su Palabra y ningún hombre puede hacerla, porque se convierte en anatema. (3) No hay substitución o réplica de la Pascua. (4) Semana santa no es bíblico, sólo el sábado fue considerado santo, como día de reposo.

(137) La Gracia de Dios: El amor de Dios (vv)
Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta (justa). Pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas (obedecen) que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna. (Romanos 6:16,22 NTV)

Meditación
Dijimos que semana santa no es bíblico. No hay semana santa, ni días ni cosa santa, en la era de la gracia. Los que son (somos) santos (no por su propio mérito, sino por medio de la salvación y justificación en Cristo) son los creyentes. El estilo de vida del creyente debe ser recta e intachable; es decir, justa; y una vida justa, se obtiene mediante la obediencia que da como fruto la santificación (ver pasajes detenidamente). El creyente debe ser santo y cada día santificarse más, porque sin Santidad nadie verá al Señor (1 Pedro 1:15-16; Hebreos 12:14).

(138) La Gracia de Dios: El amor de Dios (ww)
Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. (1 Corintios 1:1-2 NBLH)

Meditación
Dios en su amor instruyó a Adán sobre la desobediencia y su consecuencia. Así mismo, instruyó a Israel en el AT y a la Iglesia en el NT que no debía añadir o quitar a su Palabra (Deuteronomio 4:2; 12:32; Apocalipsis 22:18-19). Hablar de semana santa tratando de substituir la Pascua es alterar la sagrada Escritura y al efecto, hay advertencia y consecuencia. De paso aclaro, que ninguna autoridad humana por muy refinada o alta sea su jerarquía, no puede declarar santo a ninguna persona. Los creyentes son santos por que Cristo los santificó, y son llamados a vivir vidas santas.

(139) La Gracia de Dios: El amor de Dios (xx)

Porque Él amó a tus padres, por eso escogió a su descendencia después de ellos; y personalmente te sacó de Egipto con su gran poder. Porque tú eres santo para el Señor tu Dios. Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda su pacto y su misericordia… (Deuteronomio 4:37; 7:6,9 LBLA)

Meditación
A propósito de la Pascua, esta se asoma en los próximos días. Quizás alguien pregunta ¿qué tiene la Pascua que ver con el amor de Dios y su gracia? La respuesta de Dios. es: “El Señor no te dio Su amor ni te eligió porque eras una nación más numerosa que las otras naciones, pues ¡tú eras la más pequeña de todas! Más bien, fue sencillamente porque el Señor te ama y estaba cumpliendo el juramento que les había hecho a tus antepasados. Por eso te rescató con mano poderosa del Faraón, rey de Egipto” (Deuteronomio 7:7-8). La pascua representa la liberación de Israel de Egipto.

(140) La Gracia de Dios: El amor de Dios (yy)

Es la Pascua del Señor. Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal; y ejecutaré mis juicios contra todos los dioses de Egipto. Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando Yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, cuando Yo hiera la tierra de Egipto. (Éxodo 12:11-13 LBLA)

Meditación
Para los judíos la Pascua es la libertad que obtuvieron de Egipto, mediante la poderosa mano de Dios. La noche antes de la libertad y posterior salida de Egipto, Dios sacrificó masivamente el primogénito de toda la tierra de Egipto (última de las conocidas diez plagas); tanto de cada familia como de los animales. Para evitar que fuesen sacrificados los primogénitos de Israel, por fe, debieron (cada familia) matar un cordero y untar su sangre sobre los postes o dinteles de las casas donde habitaban; así, el ángel de la muerte pasaba de lejos y se salvaron sus primogénitos.

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Aquí publicamos Estudios Bíblicos, Reflexiones Cristianas con el propósito de ayudar a toda la comunidad Cristiana para que juntos llevemos el mensaje de Dios a las naciones con más amplitud y efectividad el Evangelio del Reino.

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