La Gracia de Dios: El amor de Dios V

(125) La Gracia de Dios: El amor de Dios (jj)

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Entonces Yavé Dios dijo: Ahora el hombre es como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal. Que no vaya también a echar mano del árbol de la Vida, porque al comer de él viviría para siempre. Y así fue como Dios lo expulsó del jardín del Edén. (Génesis 3:22-23 BLAT)

Meditación
Seguimos, ¿seguramente se preguntará como un Dios de amor, pudo expulsar a Adán y Eva del Edén? (11) Hacer lo contrario, hubiera sido crueldad al permitirles seguir viviendo una eternidad en sufrimiento, enfermos, agobiados y deseando descansar; además, sería sadismo. ¿Cuántas veces se escucha a personas de ochenta o noventa años cansados y enfermos, manifestar, que desean partir de esta tierra, porque la vida se volvió una carga? ¿Puede imaginar siglos de años, consumidos por el sufrimiento y cansancio de la vida? Dios es amor y lo demostró en este caso.

(126) La Gracia de Dios: El amor de Dios (kk)

Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra. (Génesis 3:23 RVR)

Meditación
El hombre fue expulsado del Edén por amor. “lo sacó para que labrase la tierra”: Aquí hay disciplina, como parte del principio del amor de Dios. Recuerde que vimos un pasaje alusivo a la disciplina, que dice: “Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor ni te desanimes cuando te reprenda, porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe por hijo (Hebreos 12:6). ¿Qué hijo hay a quien el padre terrenal no disciplina? Adán fue el hijo terrenal de Dios, la disciplina se inició con él, siguió con Israel, y continúa con los hijos espirituales o creyentes.

(127) La Gracia de Dios: El amor de Dios (ll)

Y el Señor Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. (Génesis 3:23 NBLH)

Meditación
Al disciplinar a nuestros primeros padres, en Su amor por ellos y la humanidad que vendría después, Dios dejó como enseñanza, lo siguiente: (1) Los Padres deben disciplinar a sus hijos, no contemplar o avalar lo que no es correcto. (2) Los padres deben instruir a sus hijos en asumir responsabilidad por sus hechos. (3) Deben enseñar a sus hijos que hay consecuencias por sus acciones y estas tienen frutos. (4) Deben educar a sus hijos, asignándoles tareas para que aprendan a ser productivos; esto fue aplicado a Adán, cuando Dios le puso a labrar la tierra.

(128) La Gracia de Dios: El amor de Dios (mm)

Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. (Génesis 3:24 RVR)

Meditación
Nuevamente, vemos el amor de Dios en acción para con el hombre guardando y protegiéndolo, al poner guardas a la entrada del Edén. A fin de que el hombre no regresase a tratar de alcanzar el árbol y convertir su vida en una tortura, agregando más carga de la que tenía, Dios decidió protegerlo. Esta enseñanza está dirigida a los padres para que protejan al hijo de todo mal; particularmente, aquello que le puede traer más dolor a su vida; es decir, se debe instruir a los hijos de prevenir, y en su caso evitar la misma equivocación, pecado o desobediencia.

(129) La Gracia de Dios: El amor de Dios (nn)

Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. (Génesis 6:11,6.8 RVR)

Meditación
Hasta aquí se ha expuesto el amor de Dios por nuestros primeros padres: Adán y Eva. Este amor está implícito en los pasajes y se aprecia de diversas maneras. Sin embargo, alguien podrá observar, que Dios no expresa su amor en forma explícita; es decir, con la palabra amor. Al respecto, es necesario aclarar que, salvo algunas excepciones en el AT, el amor de Dios por el hombre raramente se expresa con el término amar; más bien encontraremos palabras análogas o sinónimas como: misericordia, fidelidad, favor, gracia, compasión, etc.

(130) La Gracia de Dios: El amor de Dios (oo)

Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. (Deuteronomio 6:4-5 LBLA)

Meditación
Contraria a la expresión ‘amor’ de parte de Dios en forma directa por el hombre, el AT declara que el hombre debe de amar a Dios en respuesta al amor de Éste. Este amor debe ser total y pleno, rendido sólo a Él y expresado mediante servicio, obediencia y reverencia (Deuteronomio 10:12; 11:13; Isaías 56:6) La profesión de ese amor a menudo se inicia como alabanza en los Salmos (18:1; 73:25; 116:1; Lamentaciones 3:24). El amar a Dios fue un mandamiento explícito para Israel, pues el mismo describe como se debe realizar o hacer práctico ese amor.

(131) La Gracia de Dios: El amor de Dios (pp)Porque Él amó a tus padres, por eso escogió a su descendencia después de ellos; y personalmente te sacó de Egipto con su gran poder. (Deuteronomio 4:37 LBLA)

Meditación
Gran parte del amor de Dios vista desde la perspectiva del AT, se expresa fundamentalmente en los actos históricos por los cuales Él ha elegido, creado, libertado y guiado a su pueblo. En el pasaje, Dios en forma clara habla de su amor por Israel, Su pueblo. Sin embargo, ese amor no sólo se limita a decir te amo, como ocurre con los humanos, con ausencia de acciones; ¡no! Ese amor fue manifestado al escuchar Su voz en el Sinaí; luego, el gran poder mediante señales y prodigios, cuando expulsó a naciones más grandes y poderosas que ellos; y darles, su tierra por heredad.

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