LA GESTACIÓN DE UNA VISIÓN

1:4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
1:5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;
1:6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
1:7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.
1:8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; Levitico 26. 33
1:9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.Deuteronomio 30. 1-5
1:10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa.
1:11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

Nehemías 1:4b-11

Introducción

Una visión es concebida por una ?carga’.  Pero la gestación de la visión se cumple por medio de la oración. Esto es de vital importancia.  Hay muchas visiones que nacen de pensamientos humanos, pero no son de Dios. Si queremos que nuestra visión sea de Dios, tenemos que dejar que la visión sea gestada en oración.

¡Todos oramos! Pero no todos oramos bien. Uno de los más grandes desafíos en la vida cristiana es aprender a orar bien.  Una forma de profundizar nuestra vida de oración es estudiando las oraciones de los grandes siervos de Dios, que hallamos en la Biblia. Cuando comparamos nuestra forma de orar con las oraciones de la Biblia, sentiremos una gran vergüenza, y un tremendo desafío a aprender a orar mejor.

Una de las grandes oraciones en la Biblia es la de Nehemías, que tenemos en este pasaje.  ¿Cómo oró Nehemías?   ¿Qué podemos aprender de su oración?  Veamos algunas de las características sobresalientes de esta oración ejemplar de Nehemías.

1. Gran Reverencia (v.5-6a)

Primero debemos notar la frase al fin del v.4, ?oré delante[1] del Dios de los cielos?.  No siempre oramos así nosotros.  No siempre oramos, conscientes de estar en la presencia de Dios; ante Su mirada.  Si fuéramos más conscientes de ello, nuestras oraciones serían diferentes.

Nehemías estaba acostumbrado a estar en la presencia del rey de Persia.  Sabía cómo comportarse delante de Artajerjes.   Sabía que no era asunto de ser chistoso, o confianzudo, o relajado, o nada por el estilo.  La gran dignidad y el poder del rey de Persia requería un comportamiento adecuado (ver Neh 2:1-2), que incluía la forma de hablar (ver Neh 2:3, 5, 7).  ¿Merecía Dios algo menos?

Notemos algunas características de la reverencia que Nehemías mostró al orar en la presencia de Dios:

Su Nombre: ?Jehová? (v.5a); el Dios eterno; el Dios de Israel.

Su Título: ?Dios de los cielos? (v.4b, 5b).  Hallamos este título en Jonás 1:9; Dan 2:18; Esdras 5:11-12; Neh 2:4.  Estas palabras hablan de la grandeza de Jehová.  No es solo un dios, de una parte de la tierra; sino que es el Dios de los cielos y la tierra.

Sus Atributos: ?fuerte, grande, temible, que guarda el pacto y la misericordia? (v.5c).  La primera palabra en hebreo es ?el’, que generalmente se traduce ?Dios’; aunque la palabra en sí significa ?fuerte’.  La RV traduce la palabra literalmente, mientras que otras versiones traducen, ?Dios grande y temible’.  La combinación de ?grande y temible?, se repite en Neh 4:14.  Estos adjetivos nos hacen pensar en la revelación de Dios en el monte Sinaí, y textos como Deut 10:17; Sal 66:3-5; Nah 1:2-8.   Nehemías habría estudiado pasajes como estos, y su concepto de Dios estaba formado por ellos.

Nehemías también resalta la fidelidad de Dios, y Su gran compasión.

Su Soberanía: Nehemías se describe a si mismo como ?tu siervo? (v.6a).  Él era el copero del gran rey Artajerjes.  La gente abría paso ante él.  Le tenía tremendo respeto y hasta temor, porque Nehemías podría aprovechar su acercamiento al rey Artajerjes para hablar en su contra.  Sin embargo, todo esto no afectó el corazón de Nehemías en nada.  Más bien, viendo lo que significaba estar delante de Artajerjes, él meditó bien sobre lo que significaba dirigirse a Dios en oración.  Aprovechó bien su posición de copero del rey de Persia para saber cómo guardar reverencia delante del Dios de toda la tierra.

REFLEXIÓN: Es un privilegio servir a Dios; pero hay un peligro en ser líder en la Iglesia.  Podemos comenzar a sentirnos un poco orgullosos  Una manera de saber si el ser un líder nos ha afectado en esta manera, es preguntarnos honestamente, ¿Cómo nos acercamos a Dios?

2. Sensibilidad al Pecado (v.6b-7)

Esta segunda característica de la oración de Nehemías se desprende de su conocimiento de Dios.   Si Dios es el Dios de los cielos, entonces Él sabe todas las cosas, y ve todos nuestros pecados.  Por tanto, lo primero que tenemos que decirle, cuando nos acercamos a Él, es que somos pecadores.  No tiene sentido tratar de fingir otra cosa, o luchar contra lo que Dios dice de nosotros.

  1. Al acercarse a Dios en oración, Nehemías confesó los pecados de la nación: ?confieso los pecados de los hijos de Israel? (v.6b).  Fueron esos pecados que produjeron la disciplina de Dios, que resultó en el exilio.  Fueron esos pecados que ocasionaron la destrucción de Jerusalén.  ¡Con justa razón Nehemías los confiesa!
  2. Es más, al acercarse a Dios, Nehemías se identificó con esos pecados.  Confesó ante Dios, ?los pecados que?hemos cometido contra ti; si, yo y la casa de mi padre hemos pecado? (v.6b). Nehemías no trató de echar la culpa a otros; no criticó y condenó a otros; sino que se incluyó a sí mismo en la confesión del pecado.
  3. Nehemías detalló los pecados: ?En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo? (v.7).  Él no trató de excusar los pecados, o disminuirlos; sino que fue muy honesto, y habló fuertemente.

¿Por qué es importante la confesión de pecado cuando oramos?

–      Promueve la humildad en la presencia de Dios.

–      Nos ayuda a asumir nuestra responsabilidad por lo que somos.

–      Nos ayuda a ver la verdadera naturaleza del problema que enfrentamos.

–      Asegura que Dios nos escuchará (Lucas 18:9-14)

REFLEXIÓN: ¿Somos realmente conscientes de la gravedad de nuestros pecados?

3. Centrada en las Escrituras (v.8-9)

Al acercarse a Dios en oración, Nehemías no trajo sus propias ideas o pensamientos.  Lo que hizo fue ir a las Escrituras, para recordar ante Dios lo que Él ya había dicho.  Lo hizo, no solo para reconocer que Dios tuvo todo el derecho de castigar a Israel por su pecado (v.8), sino también para traer a la mente las promesas de Dios acerca de la restauración espiritual (v.9).

Esto es tan importante.  Al Señor le encanta que le hagamos ?recordar’ lo que ha dicho en las Escrituras. Eso muestra una buena actitud de nuestra parte.  Indica que nuestras peticiones no surgen de nuestras propias ideas, sino que surgen de las mismas promesas que Dios ha hecho.

Nehemías estaba trayendo a la memoria Deut 30:1-5.  Seguramente había meditado mucho sobre este pasaje.  La ?carga’ que Nehemías sentía por Jerusalén se transformó en una ?visión’, por medio de su meditación sobre la Palabra de Dios.

Peligro: Hoy en día se escucha mucho de líderes visionarios.  Lo que preocupa es que esos líderes visionarios no siempre manifiestan un gran interés en estudiar la Palabra de Dios, o una disposición de someterse a las instrucciones bíblicas. Pero, si no tenemos una buena base bíblica, corremos el riesgo de inventar visiones humanistas, que no siempre serán edificantes para el pueblo de Dios, o realistas.

Dado a que Nehemías conocía bien las Escrituras, él sabía lo que Dios había prometido hacer ? restaurar a Su pueblo (Dan 9:25).   Como Dios aun no lo estaba haciendo, Nehemías se animó a clamar a Dios en oración por ello.

ILUSTRACIÓN: La oración en la Isla de Lewis, durante el avivamiento espiritual.

REFLEXIÓN: ¿Tenemos una visión para nuestro ministerio?

¿Estamos seguros que esa visión refleja lo que Dios quiere hacer?

¿Cómo lo sabemos?   ¿Qué sustento bíblico tenemos para creerlo?

4. Reconoce la Soberanía de Dios (v.10-11)

Es impresionante notar el énfasis que Nehemías coloca sobre la soberanía de Dios, en estos dos versos:

–      Los judíos ?son TUS siervos y TU pueblo? (v.10)

–      Existen porque ?los?redimiste con TU gran poder, y con TU mano poderosa? (v.10)

–      Nehemías pide, ?esté atento TU oído? (v.11)

–      También, “concede?buen éxito a TU siervo? (v.11)

Esto es de gran importancia.  Al meditar sobre la soberanía de Dios, Nehemías notó varias cosas:

  1. Él era el siervo; Dios es el Amo.  Por lo tanto, la responsabilidad de Nehemías no era inventar su propia visión, sino captar bien la visión de Dios.   Él podía sentir muchas cosas por Jerusalén; la pregunta importante era, ¿qué pensaba Dios de Jerusalén?
  2. Por todo el prestigio que tenía como copero del rey, Nehemías al fin y al cabo era simplemente un hombre.   Él no podía hacer nada a favor de Jerusalén.  Pero meditó en lo que Dios había hecho por Israel en tiempos pasados (v.10), y pidió ayuda para dirigirse al rey Artajerjes (v.11).  Si algo iba a pasar, era solo porque Dios, en Su soberanía, lo iba a hacer; no Nehemías.

Aunque Nehemías estaba por hablar con el rey Artajerjes, su confianza no estaba en el rey de Persia, sino en Jehová, el Rey de reyes.  ¿Será por eso que Nehemías describe a Artajerjes, como ?aquel varón? (v.11)?

REFLEXIÓN:   ¿Reconocemos debidamente la soberanía de Dios?

¿Corremos el riesgo de pensar que YO soy la persona quen está haciendo la obra?

Conclusión

Nehemías pasó mucho tiempo orando.  Necesitamos líderes que sepan orar así.  Que conozcan a Dios profundamente.  Necesitamos líderes cuya visión de la obra se geste en un ambiente de oración.

[1] Literalmente, ?ante el rostro de’.

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