LA FAMILIA, CORAZÓN DE LA EVANGELIZACIÓN

CORAZÓN DE LA EVANGELIZACIÓNLA FAMILIA, CORAZÓN DE LA EVANGELIZACIÓN

“Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Luc. 4, 14-19)

Reflexión

Entre los cometidos fundamentales de la familia cristiana se halla el eclesial, es decir, que ella está puesta al servicio de la edificación del Reino de Dios en la historia, mediante la participación en la vida y misión de la Iglesia. Está llamada a tomar parte activa y responsable en la misión de la Iglesia de manera propia y original, es decir, poniendo a servicio de la Iglesia y de la sociedad su propio ser y obrar, en cuanta comunidad íntima de vida y de amor.

Comunidad de vida y amor

Si la familia cristiana es una comunidad cuyos vínculos son renovados por Cristo mediante la fe y su participación en la misión de la Iglesia debe realizarse según una modalidad comunitaria; juntos, pues, los cónyuges en cuanto pareja, y los padres e hijos en cuanto familia, han de vivir para servir a la Iglesia y al mundo. Deben ser en la fe “un corazón y un alma sola” (Hechos. 4, 32), mediante el común espíritu apostólico que los anima a la colaboración que los empeña en las obras de servicio a la comunidad eclesial y civil.

La familia cristiana edifica además el Reino de Dios en la historia mediante esas mismas realidades cotidianas que tocan y distinguen su condición de vida. Es por ello en el amor conyugal y familiar vivido en su extraordinaria riqueza de valores y exigencias en su totalidad, unidad, fidelidad y fecundidad donde se expresa y realiza la participación de la familia cristiana en la misión profética, sacerdotal y real de Jesucristo y de su Iglesia. El amor y la vida constituyen por lo tanto el núcleo de la misión salvadora de la familia cristiana en la Iglesia y para la Iglesia.

Familia, sujeto de evangelización

Las familias harán partícipes a otras familias, generosamente, de sus riquezas espirituales. Así es como la familia cristiana, cuyo origen está en el matrimonio, es imagen y participación de la alianza de amor entre Cristo y la Iglesia, manifestará a todos la presencia viva del Salvador en el mundo y la auténtica naturaleza de la Iglesia, ya por el amor, la generosa fecundidad, la unidad y fidelidad de los esposos, ya por la cooperación amorosa de todos sus miembros. Participando así en la vida y en la misión eclesial, la familia está llamada a desempeñar su deber educativo en la Iglesia; ésta desea educar sobre todo por medio de la familia, habilitada para ello por la correlativa “gracia de estado” y el específico “carisma” de la comunidad familiar. La educación religiosa uno de los campos en los que la familia es insustituible, es ciertamente el de la educación religiosa, gracias a la cual la familia crece como “iglesia doméstica”.

Sobre nosotros enabundancia

Aquí publicamos Estudios Bíblicos, Reflexiones Cristianas con el propósito de ayudar a toda la comunidad Cristiana para que juntos llevemos el mensaje de Dios a las naciones con más amplitud y efectividad el Evangelio del Reino.

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