¿Qué se requiere para ser un Líder Cristiano? Parte 2

Algunas de las cualidades que consideramos más importantes para un líder activo y en potencia son las siguientes:

?Anhelo de agradar a Dios
?Vocación de servicio
?Deseo de aprender
?Abrazar una visión de reino
?Entregado (Sin reservas)
?Conduzca con amor a otros

      En esta ocasión estaremos abordando como entrega 1 las primeras dos cualidades
      Anhelo de agradar a Dios y Vocación de Servicio.

      Anhelo de Agradar a Dios. (Sal 40:8 NVI)  Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí.»

      La primera gran demanda para el liderazgo espiritual es la conversión. Si bien es cierto que la conversión no transforma automáticamente a una persona en un líder tampoco se puede concebir el liderazgo espiritual sin haber dado ese hermoso paso de conversión o dicho de otra forma responder positivamente al llamado de Jesucristo aceptando su Señorío en la totalidad de su vida permitiendo al Espíritu Santo trabajar en nosotros a fin de realizar los ajustes que el Señor nos pide para ser agradables delante de su presencia y contribuir con sus santos propósitos.

      Los Santos Propósitos de Dios requieren de hombres espirituales dirigidos por el Espíritu Santo. Por lo tanto solo las personas que han experimentado la regeneración pueden funcionar exitosamente en el liderazgo cristiano, la biblia nos presenta, como  hombres que se entregaron totalmente fueron equipados por el Espíritu Santo quien libero dones y talentos que estaban latentes en ellos. También es prerrogativa del Santo Espíritu otorgar dones espirituales que fortalezcan el liderazgo. Obviamente las personas que no han experimentado esta transformación aunque tengan talentos naturales  excepcionales no pueden funcionar con eficacia en el liderazgo de las actividades cristianas.  Si se quiere agradar a Dios y ser un líder espiritual el primer paso es la conversión. (Jer 15:19 NVI)  Por eso, así dice el SEÑOR: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme. Si evitas hablar en vano, y hablas lo que en verdad vale, tú serás mi portavoz. Que ellos se vuelvan hacia ti, pero tú no te vuelvas hacia ellos.

      La segunda cosa  vital en el liderazgo para agradarle es creerle a Dios. No se puede desarrollar un liderazgo cristiano eficaz que agrade a Dios si estamos enfocados en nosotros mismos. Si lo que pretendemos alcanzar está  basado en nuestros propio intereses usando nuestros criterios y esfuerzos. El líder cristiano que agrada a Dios pone en total dependencia de Él sus planes y proyectos para que estos se ajusten a su voluntad y eternos propósitos.

      Relacionarnos profundamente con el Señor es esencial. Solo de esta manera aprenderemos a conocer su voz y ser sensibles a su llamado y misión.

      Nuestra tarea en el ámbito del liderazgo cristiano es hacer lo que Él nos indica que hagamos sin importar cuán: fácil, difícil, ridícula o inverosímil que esta petición parezca, somos llamados a ser obedientes confiando que Él está construyendo su obra gloriosa a través de nosotros imperfectos y débiles  llenándonos de su gracia y revistiéndonos de poder para que cosas imposibles a nuestro entendimiento ocurran para la gloria de Él. Solo dos factores son necesarias para que cosas extraordinarias ocurran: Dios Todo poderoso interactuando con su creación  y un hombre común en una relación de pacto con Él. (Rom 9:33 NVI)  como está escrito: «Miren que pongo en Sión una piedra de tropiezo y una roca que hace caer; pero el que confíe en él no será defraudado.»

      Una tercera cosa del liderazgo cristiano que agrada al Señor es caminar en integridad. Una de las cosas más preciadas que en los últimos tiempos se ha venido diluyendo es la integralidad del hombre. El salmista David se elabora una pregunta muy especial en el salmo 15 ¿Quién morara en tu monte Santo? La respuesta que encuentra a esta interrogante es el que anda en integridad, justicia y verdad. Dicho de otra manera ser de una sola pieza y no vivir vidas fragmentadas presentando diferentes facetas de conducta ante diferentes circunstancias.  Dios se agrada de hombres y mujeres que son fieles a Él en cualquier ámbito que se muevan. Ser integro nos otorga además de la gracia del Señor la credibilidad ante nuestros hermanos. Andar en integridad es vivir la vida bajo el rostro de Dios ?Vive con los hombres como si Dios te mirase; habla con Dios como si los hombres te oyesen.?Séneca (2-65 a.C.) Filósofo latino.

       

      Vocación de Servicio
      El servicio y el liderazgo cristianos siempre están íntimamente relacionados. Tenemos la urgente necesidad de volver a Jesús como Modelo, paradigma y referencia básica y fundamental. Si Dios quiere hablarnos lo hará a partir de su Palabra. En un marco de conmoción como la que experimentó el Maestro frente a las personas en Marcos 6:34.
      El cambio comienza con un liderazgo que comprende la demanda que plantea el propio Jesús. Esto define en buena medida si se trata de:
      ?Ser lideres-siervos o de gente que se sirve del liderazgo?.
      En Efesios 4:1-16. El apóstol Pablo define el rol pastoral en términos de ?enseñar?,  formar personas y acompañar a la congregación toda en el crecimiento individual y comunitario el mismo apóstol se incluye en el proceso al decir ?creceremos?.
      Debemos aprender del apóstol, que confiesa a la iglesia con sumo gozo que el ?crece? gracias a ella. Esto profundiza la idea que estar en el liderazgo no implica ser personas acabadas o terminadas y que, por lo tanto, los lideres-siervos no son poseedores de ?la última palabra?. Es necesario que ellos se reconozcan en sus debilidades y luchen por superarlas.

      En este texto de Efesios aparece con increíble fuerza la idea de que los lideres-siervos van creciendo mientras ayudan en la formación de los demás, lo cual, lejos de significar debilidad ante los ojos de la congregación o comunidad, representa fortaleza.
      Cuando esto ocurre realmente, aparece una verdadera autoridad de vida delante de las personas. Esto implica dar lo que se tiene y mostrar que crecer es tarea de todos. Este acercamiento a la tarea de los lideres-siervos deja fuera toda hipocresía. ¿Quiénes son realmente lideres que pastorean la grey del Señor? Aquellos que aceptan sus debilidades y parten de sus propias luchas. Desde ese lugar serán capaces de ver a las personas y sus necesidades, poder ayudarlas en su experiencia, guiarlas con mucha misericordia  hacia el proyecto de Dios de formar ?una humanidad perfecta? (NVI), acababa y completa y caminar ?juntos con? ellas. Estos son realmente lideres-siervos.
      No es un líder-siervo quien pretende dirigir de lejos, enviando o delegando ordenes, o incluso quien pretende sobresalir, ser admirado y reconocido, con personas subordinadas, o quien elige ser escuchado sin apelaciones ni contradicciones.

      Un líder-siervo es aquel que, en primer lugar, tiene muy claro como el Señor lo tomo, que fue haciendo el mismo en su vida y como lo transformo gracias a su misericordia. Solo entonces, como su Maestro, pueden los lideres-siervos sentirse movidos a misericordia por las personas, identificarse con las ovejas hasta el punto de conocer y convivir  con sus luchas y necesidades. Esto excluye sentirse más arriba o más abajo que ellas.
      Todo lo que hemos dicho, tal vez muy simplemente, lejos de minimizar la tarea y la responsabilidad, las exalta. Implica que los  lideres-siervos han sido puestos por el Señor, con un rol definido como instrumento suyos (del Señor) para la restauración de las personas, quienes pertenecen no a los líderes sino al Señor. Los lideres-siervos deben considerar su misión a partir de la de su Maestro, a quien dicen seguir. Deben ayudar a los seres humanos hundidos en la pobreza de sus valores y limitaciones frente a la vida. Deben ayudar a los seres humanos presos de historias que nos les permiten ver un mundo distinto, con otras opciones, tal como describe Jesús mismo en su visión sobre la pobreza (Lc. 4:18-19)
      (Jn 10), Juan habla de identificación, conocimiento, dialogo, afecto, atención, búsqueda, paciencia y dedicación. Las ovejas son lo más importante para los lideres-siervos cuando estos descubren en ellas al mismo Señor.
      En este contexto se entiende lo que Jesús manifiesta en Juan 10:10 ?Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.? ¿Qué significa para los lideres-siervos ser instrumentos de la ?abundancia? en la vida de las personas?

      Los líderes-siervos tienen el privilegio de hacer efectivo el cuidado, asesoramiento y guía de las personas frente a las circunstancias de la vida, en el trayecto interior hacia su plenitud, como instrumentos del hacer del Espíritu Santo para su restauración y crecimiento. El Líder-siervo parte del análisis y comprensión  de la realidad y se pone a la disposición para ayudar a otros a que se involucren y sean más eficaces y productivos. Que sus metas sean una realidad y alcancen un nuevo nivel.

      Líder-siervo es alguien capaz de darse a sí mismo pensando en el bien de los demás
      Mateo 18 comienza con una lucha de poder. Jesús lleva adelante un diálogo que se instaló por una disputa interna entre los discípulos. El les propone que no pierdan de vista el modelo del niño y que se miren unos a otros, no como competidores sino como creyentes falibles, expuestos, que puedan caer. Ante una caída, lo que se espera son manos extendidas hacia el caído y no una actitud de competencia que se goce de la caída. Tal vez esto suena muy fuerte, pero así es y así funciona a menudo la naturaleza humana, como si uno se superara a través de los defectos de los demás.

      Jesús exhorta a sus discípulos: ?Si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en los cielos? (Mateo 18: 19). El texto griego ayuda a encontrar una idea que seguramente Mateo escuchó de Jesús, la cual deberíamos rescatar para comprender qué significa la armonía en Mateo empleó el verbo sumfoneo, ?estar de acuerdo?, ?acordar?, de donde proviene la palabras ?sinfonía?.
      Para ilustrar el texto plenamente, es conveniente que nos preguntemos: ¿qué es una orquesta sinfónica? Pues, simplemente, un conjunto variado de instrumentos que, bajo la batuta del director, logra ensamblar armoniosamente la diversidad, en función de lograr este objetivo, todos deben tener muy claro que no hay instrumentos más importantes que otros; todos son necesarios, y cada uno tiene su sonido particular. La máxima calidad se logra cuando mejor es el ensamble, cuando no se distingue un instrumento en particular sino que todos ejecutan en el tono justo, en el tiempo justo, prestando muchísima atención a los demás ejecutantes.
      ¿Están dispuestos los líderes a hacer de su congregación una orquesta sinfónica? ¿Quiénes están dispuestos a tanto trabajo? Una cosa es segura: si los líderes-siervos logran que la iglesia ?suene? armónicamente-ejecutando música con los instrumentos de la vida de sus miembros.
      Los lideres-siervos deben tener  un profundo respeto por las personas, los líderes-siervos trabajan con personas, tratan con personas, no con objetos fríos. Las personas sienten y sufren, y muchas veces tienen fuertes cargas emocionales que no les dejan pensar con serenidad y las paralizan.
      Cualquiera fuera su situación social o económica, Jesús veía a las personas en su necesidad total, las cuales lo conmovía y le inspiraban afecto y un profundo respeto. Justamente en sus diálogos se evidencia que Jesús buscaba lo profundo de las personas, no sólo para comprenderlas, sino para iniciar un acercamiento y transformación desde su situación, única manera de ayudarles integralmente.

      Es necesario que los líderes-siervos comprendan las dificultades que implica la relación con las profundidades de otras personas, sus historias, vivencias, realidades y vínculos, esforzarse para aceptar y comprender a la persona o adquirir herramientas para ayudar con criterio sabiduría y compromiso personal.

      Los líderes-siervos deben poner lo mejor de sí: asumir el cuidado o asesoramiento en función de la restauración de las personas en medio de sus realidades de crisis, disfunción o quebrantamiento.

      Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener. (Rom. 12:3), con mucha frecuencia el Líderes se refugian en la idea de que ?el ungido no debe ser cuestionado? pues, él tiene la ?visión?. Cabe preguntarse: ¿no fue acaso cuestionado Jesús? La humildad y equilibrio debe ser otro de los rasgos característicos en aquellos que sirven

      Es bueno aclarar que al referimos a Líder-siervo no se esta haciendo referencia a una persona que tiene un papel insignificante o menospreciado. Más bien se alude a una persona que satisface eficazmente las necesidades de otros en  una circunstancia dada por lo tanto no se puede concluir que el Líder-siervo es débil, indeciso o subordinado en un puesto o cago de importancia. Es digno de doble honor. El Líder-siervo es manso no en el sentido peyorativo que algunos le dan en nuestros días sino mas bien tiene la virtud de ser firme y seguro pero a la ves afable, reposado, tranquilo, paciente,  no violento, controlado y plenamente dispuesto. De hecho el papel del Líder-siervo es aprender dos cosas: cómo puedo ayudar y qué es lo que se necesita. Justo en este punto es cuando se probara de que esta hecho el Líder. Verdaderamente debe ser Manso y Fuerte.

      El Líder-siervo tiene una fuerte vocación de servicio y compromiso, el compromiso consiste en actitudes, creencias y valores que pueden crecer e identificarse, compromiso es la determinación consiente de dar lo mejor, es a través del compromiso que los sueños, percepciones y visiones se vuelven realidad.

      Servicio y compromiso elemento tan necesarios hoy en día  en nuestra sociedad.

      Nuestro pueblo necesita con urgencia Líderes-siervos que estén dispuestos  servir y no a mandar.

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