¿QUÉ HAY EN LA BIBLIA?

El Antiguo Testamento.
Un testamento o pacto es un acuerdo entre dos partes que define la relación entre ellas. El Antiguo Testamento es el registro de los tratos de Dios con Israel bajo el viejo pacto. El nuevo pacto sustituye al viejo en muchos aspectos, pero el viejo permanece como fundamento del nuevo. No podrás comprender cabalmente quién es Dios y qué fue lo que consiguió Cristo sin entender el Antiguo Testamento. Generalmente hemos dividido los libros del Antiguo Testamento según a la división tradicional judía.

La ley/Enseñanzas de Moisés
(libros que definen a Dios como Rey y Padre en su
relación de pacto con Israel)

Génesis (el nombre significa “comienzo”) nos habla de cómo se inició la relación entre Dios y el hombre. Presenta a Dios como el Creador, concepto clave sobre quién es él. También muestra los inicios del hombre y la mujer, del pecado y la muerte, y del plan de Dios para redimir a los humanos de la catástrofe del pecado. Génesis traza la historia de la familia escogida por Dios -los descendientes de Abraham a través de Jacob, Israel- desde sus orígenes hasta la entrada a Egipto. Todos los temas fundamentales de la Biblia tienen su raíz en Génesis.
Génesis es un libro narrativo; cuenta principalmente acontecimientos acerca de personajes reales; sus tentaciones, trato familiar y acciones ejemplifican lo que la gente es, cómo Dios trata con ellos y cómo debemos actuar o no en circunstancias semejantes.

Éxodo (“salida”) nos cuenta como Dios liberó a Israel de la esclavitud en Egipto y pacta con el pueblo que sería su Dios si ellos se sujetan a él lealmente. Esta historia revela el amor y el poder de Dios y ayuda a comprender como él nos ha liberado de la esclavitud del pecado. Éxodo contiene el primer enunciado de las leyes que el Rey dio a sus súbditos para que pudieran ser una sociedad justa, com. pasiva y ordenada. Estas leyes contienen para nosotros valiosos principios de amor y justicia. Las instrucciones para construir el Tabernáculo (la tienda real morada de Dios en medio de Israel), nos enseñan cómo adorar a un Dios santo y apuntan a lo que Cristo ejecutaría.

Levítico instruye a los sacerdotes (de la tribu de Leve sobre el modo de realizar los distintos sacrificios para Dios. Estas regulaciones describen gráficamente lo que Jesús consiguió cuando se sacrificó a sí mismo para restablecer nuestra relación con el Dios Santo. Otras leyes sobre la limpieza y pureza moral nos ayudan a captar lo que implica la santidad radical.

Números nos muestra a Israel a punto de heredar todo lo que Dios tenía que ofrecerle, pero perdiéndolo todo a causa de su infidelidad. Una generación completa vaga y muere en el desierto entre Egipto y la tierra prometida, sin embargo, Dios muestra su fiel amor sosteniendo al pueblo de manera que la generación siguiente pueda recibir la herencia. Números retrata a un Dios que responde al pecado humano con un perfecto equilibrio entre la justicia y el amor.

Deuteronomio contiene las últimas palabras de Moisés para Israel antes de su muerte. Es un conmovedor llamado a la fidelidad y un resumen del viejo pacto -cómo se espera que el pueblo de Dios se comporte con Dios y con los demás pueblos-. Deuteronomio es uno de los libros más citados por Jesús en los evangelios porque él traslada muchos de sus principios al nuevo pacto.

Los Profetas anteriores
(libros que evalúan la historia de Israel a la luz del pacto)

Josué nos cuenta cómo Dios cumplió su promesa de entregar Canaán a Israel. Está lleno de lecciones para nosotros sobre la obediencia, la santidad, la unidad, el valor y la habilidad de Dios para cumplir lo que promete. Josué ilustra conceptos tales como la herencia y el reposo que aparecen nuevamente en el Nuevo Testamento.

Jueces narra la falta de buenos líderes en Israel después de la muerte de Josué, de manera que “cada uno hacía lo que le parecía bien” (17:6). Llega entonces un período de desmoralización, caos político, opresión de los enemigos y el clamor del pueblo por su liberación. Vemos que el Señor no tolera el pecado, ni siquiera en sus hijos, pero que está siempre esperando para liberarlos cuando realmente se arrepienten, se humillan y le obedecen. Vemos el caos que viene cuando el hombre solo cuenta consigo mismo.

Rut forma parte de las Escrituras en el canon judío, pero las Biblias cristianas lo colocan a continuación de Jueces porque la historia que narra se ajusta a esta época. Es una hermosa historia de amor y lealtad en medio de la época infiel de los jueces. Muestra cómo la gente sencilla que vive fielmente, puede conseguir grandes cosas para Dios, cómo él se ocupa de nuestras penas y alegrías cotidianas y cómo escogió a una extranjera viuda y pobre para que fuera uno de los antepasados del rey David y de Cristo.

Primero y Segundo de Samuel trazan la historia de Israel desde su punto más bajo al final del período de los Jueces hasta la cumbre del triunfo de David y la tragedia de sus años posteriores, causada por sus fracasos como hombre y padre. Aquí aprendemos por qué Dios concede un rey a Israel y qué clase de hombre el Señor quiere para dirigir a su pueblo. David, el precursor de Cristo como Rey, es Í resaltado en todos sus éxitos y fracasos. Él nos muestra cómo debe ser un hombre que busca el corazón de Dios.

Primero y Segundo de Reyes evalúan a cada uno de los sucesores de David y a la nación como un todo sobre la base de su fidelidad al pacto con Dios. La división y el colapso de Israel y de Judá, a causa de la idolatría y la inmoralidad, ilustra que el bienestar de la nación dependía de su fidelidad al pacto; y que los líderes no han de ser evaluados por sus éxitos mundanos sino por cuán bien representen ante el mundo la pureza y la santidad de Dios. No obstante, Dios protege el linaje real de David no por las virtudes de los hombres, sino porque él es fiel a su promesa de enviar a un descendiente de David para ser el Cristo.

Los Escritos
(libros de narración, drama y poesía dados por Dios a Israel)

Primero y Segundo de Crónicas recuentan los reinos de David, Salomón y los reyes de Judá hasta su destrucción. Estos libros están enfocados en la importancia de adorar a Dios y de vivir en fidelidad a su Palabra. También describen a los buenos reyes precursores del Mesías.

Esdras y Nehemías nos dicen cómo Dios restableció en la tierra prometida a los judíos exiliados y los capacitó para reconstruir Jerusalén y el templo a pesar de los obstáculos. Estos libros son un tributo a la asombrosa fidelidad de Dios y al coraje de unos pocos creyentes comprometidos.

Ester muestra cómo Dios salva a su pueblo de otra amenaza de destrucción colocando a una mujer y a su primo en posiciones clave. Su valor y fidelidad son ejemplos para nosotros.

Job es un drama sobre el sufrimiento de un hombre que ama Y obedece a Dios. Trata preguntas como: ¿Por qué Dios permite el sufrimiento? ¿Realmente es Dios amante, justo y poderoso como dice la Biblia? ¿Servirán y confiarán los hombres en Dios aun cuando ello parezca sin sentido?

Los Salmos constan de 150 cantos de alabanza y petición a Dios. Los salmistas expresan sus sentimientos a Dios, los cuales van desde lo más profundo de la desesperación hasta las cimas de la exaltación. Sus palabras nos consuelan, fortalecen, iluminan y levantan para que adoremos a Dios en cualquier circunstancia.

Proverbios nos enseña cómo conseguir sabiduría, entendimiento y una vida moralmente disciplinada. Muchos proverbios tratan de asuntos de negocios, las relaciones, el entretenimiento y hasta de los hábitos alimenticios.

Eclesiastés contiene el diario y las conclusiones de un hombre que busca la felicidad en los sitios equivocados.

El Cantar de los Cantares celebra la belleza, el poder y el valor del amor humano en una relación marital comprometida. Describe el amor apasionado entre Dios y su pueblo.

Los Profetas Posteriores
(libros escritos por profetas que evalúan su situación
presente y prevén el futuro a la luz del pacto)

Los profetas describen gráficamente cómo se siente Dios y lo que hace cuando lo ignoramos. También promete lo que él hará (finalmente por medio de Cristo) cuando nos volvamos a él humildemente.

Isaías es el profeta más citado en el Nuevo Testamento Por medio de él, Dios revela la visión total de su plan para juzgar a Israel por su pecado y, sin embargo, al final, salvar al mundo entero. Isaías profetiza con precisión el carácter y la misión de Jesucristo.

Jeremías llama a Judá al arrepentimiento para detenerla¡ destrucción del juicio venidero. También revela sus luchas íntimas con Dios. Jeremías promete que, aunque el juicio seguirá al pecado, un remanente fiel será librado por el Mesías bajo un nuevo pacto.

Lamentaciones es una serie de cinco lamentos poéticos sobre la caída de Jerusalén. (Los judíos consideran este libro como parte de los escritos, pero los cristianos lo incluyen con los profetas.) El autor, Jeremías, llora sobre su ciudad destruida, aunque reconoce que Dios ha tratado a Jerusalén tal como merecía su maldad. Jeremías también sabe esto porque Dios es Señor de esperanza, amor, fidelidad y salvación. Él responderá al arrepentimiento de su pueblo.

Ezequiel explica las maneras de actuar de Dios con la, gente dura de cerviz. Anima a los tristes exiliados diciéndoles que Dios no los ha olvidado y da un anticipo de la venida del Mesías, el Espíritu Santo, el perdón de los pecados y el Reino de Dios. Como Jeremías, Ezequiel es un modelo de uno que intercede por su pueblo.

Daniel forma parte de las Escrituras en el canon judío y es el recuento de la vida y las visiones de un profeta. La carrera de Daniel, bajo un gobierno pagano, es un modelo para los cristianos en el mundo secular. Sus visiones manifiestan la soberanía de Dios y el triunfo final sobre sus enemigos.

Oseas reprende al pueblo de Dios por cometer adulterio contra su esposo al adorar la riqueza, el sexo y el poder.

Joel prevé un tremendo juicio sobre el complaciente pueblo de Dios y también la restauración y la abundancia cuando los castigados se arrepientan.

Amnós promete el juicio para una nación injusta y materialista.

Abdías proclama el juicio para los enemigos de Dios.

Jonás es el evangelista no dispuesto. Su vida muestra que el llamado del pueblo de Dios es acercar a su presencia a las naciones incrédulas, a las cuales Dios también ama.

Miqueas habla de más destrucción y esperanza.

Nahúm anuncia la destrucción del imperio del mal dispuesto contra Dios.

Sofonías describe los horrores del juicio y la esperanza de la restauración.

Hageo promete que si el pueblo pone a Dios en primer lugar, serán bendecidos, pero que si no lo hacen, entonces serán maldecidos. Hageo ofrece un anticipo del Mesías.

Zacarías estimula al pueblo a reconstruir el templo y a confiar completamente en Dios. Prevee la humillación, la humanidad, el rechazo, la crucifixión, el sacerdocio, la realeza, la gloria y el reinado de Cristo. Enfatiza la soberanía de Dios a través de toda la historia.

Malaquías habla a la gente que duda del amor de Dios porque les parece que él está inactivo. Les da razones para la fe y advierte contra la falta de esperanza.

EL NUEVO TESTAMENTO

Los Evangelios
(libros sobre la vida y el ministerio de Jesús)

Mateo revela a Jesús como el Rey prometido por los profetas y como el Maestro definitivo de la verdad de Dios.

Marcos nos guía a ver quién es Jesús observando lo que hace al servir a la gente y al morir por ellos.

Lucas enfatiza que Jesús vino para los proscritos, los pobres, los gentiles y los pecadores.

Juan enfatiza que Jesús es totalmente Dios y escribe para traer a los no creyentes a la fe.

Hechos cuenta cómo el Espíritu Santo dispersa la Iglesia por todo el imperio romano después de la partida de Jesús, Describe la misión de la iglesia, su mensaje y sus métodos y cómo los cristianos deben reaccionar a la oposición y el poder de Dios para triunfar sobre todos los obstáculos.

Las Cartas de Pablo
(escritas a las iglesias por quien las supervisaba)

Romanos sistematiza el evangelio para mostrar cómo es “el poder de Dios para… salvación” (Rom. 1:16). Pablo explica conceptos clave tales como el pecado, la gracia, la fe, cómo reconciliarse con Dios y cómo crecer en santidad.

Primera a los Corintios trata asuntos como el orgullo espiritual, la división entre cristianos, la moralidad sexual, la disciplina en la iglesia, el matrimonio, las áreas turbias de la ética, la adoración pública, los dones espirituales, la cena del Señor y la resurrección.

Segunda a los Corintios responde a los maestros que minaban la autoridad de Pablo. Enseña la naturaleza y la autoridad del ministerio apostólico, de la debilidad humana y de la fuerza de Cristo: la actitud de Pablo hacia las circunstancias dolorosas y su visión sobre las ofrendas.

Gálatas proclama que la fe activa en Cristo y no en los  propios esfuerzos es el modo de vivir como un hijo de Dios.

Efesios revela el propósito eterno de Dios y su gracia para que podamos comprender y confiar en las metas gloriosas de Dios para su iglesia. Nuestras bendiciones en Cristo, las relaciones con otros creyentes y la armadura del creyente.

Filipenses es un mensaje de gozo aun en la aflicción. Hace un amoroso llamado a ser humilde, a unirse con los creyentes y a estar firme contra el legalismo y el libertinaje.

Colosenses exalta a Cristo como totalmente Dios y levanta la libertad cristiana contra el legalismo.

Primera y Segunda a los Tesalonicenses animan a los nuevos creyentes que están sufriendo pruebas, instruyéndolos en la vida piadosa y la certeza acerca de lo que ocurrirá cuando Cristo venga de nuevo.

Primera a Timoteo aconseja a un joven pastor (Timoteo) sobre como refutar las falsas doctrinas, supervisar su iglesia y designar a los líderes idóneos para la iglesia.

Segunda a Timoteo exhorta a Timoteo a ser valiente en su ministerio, sin importarle la oposición.

Tito aconseja a otro joven líder para enfrentar la oposición y las doctrinas falsas y sobre cómo levantar una congregación que haga el evangelio atractivo a los de afuera.

Filemón es una nota personal que refleja el amor y la autoridad cristianos.

Otras Cartas
(escritas para los creyentes por varios apóstoles)

Hebreos anima a los creyentes perseguidos a que se mantengan firmes, explicándoles cómo Cristo es totalmente supremo como portador de la gracia de Dios. Junto con Romanos, es el mejor comentario del Antiguo Testamento en el Nuevo.

Santiago nos dice cómo crecer en madurez y en la vida cristiana.

Primera de Pedro ofrece esperanza en la persecución. Trata temas tales como quiénes somos como cristianos, la vida santa, y cómo tratar con las autoridades.

Segunda de Pedro nos dice cómo tratar con los falsos maestros y los malhechores en la iglesia y cómo crecer en la semejanza de Cristo.

Primera de Juan explica cómo estar seguros de que somos hijos de Dios y cómo distinguir los falsos cristianos de los verdaderos.

Segunda y Tercera
de Juan son dos ejemplos de cómo vivir en verdad y en amor.

Judas advierte sobre los falsos maestros.

Apocalipsis anima a los creyentes a mantenerse firmes al asegurarles que, aunque las fuerzas del mal tendrán una victoria temporal, Dios finalmente triunfará y glorificará a aquellos que hayan sido fieles hasta la muerte.

Fuente: Guía de bolsillo para la vida cristiana -K.C. Hinckley, compilador

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