Inquebrantable presencia

gente muger orar cielo naranjaAsí como la lluvia enerva el follaje
presto a volverse fulgurante verdor
tras la danza incolora y fugitiva
de la dama danzando tras el sol.
Así, el alma inquieta se arrodilla
ante la inmensa presencia del Sr,
cuando la oración lanza sus trinos
y se vuelve dulce entrega de amor.
Es un instante donde el siempre
y el nunca predicen nuevos cantos
cuando las voces alabarán al Dios
inmerso en la existencia y el acaso
allí donde estaremos tu y yo.
Tomando el tren en este andén de vida
veo los rostros impregnados de sol
aquellos por quienes suena el arpa
cuando se hace vuelo la oración
en el apremio del dolor o la alegría
de este impetuoso y bravío corazón.
-Sé que tomas mi mano dulcemente
para elevar al cielo mi dolor
y es tan fuerte el apretón, amor sincero
que no es posible vivir sin tu calor.
Ya una lágrima enturbia la mirada
destilando en su brillo otra ilusión.

Sobre nosotros enabundancia

Aquí publicamos Estudios Bíblicos, Reflexiones Cristianas con el propósito de ayudar a toda la comunidad Cristiana para que juntos llevemos el mensaje de Dios a las naciones con más amplitud y efectividad el Evangelio del Reino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*