¿Cómo pudo Jesús morir hace dos mil años por los pecados que nosotros cometemos hoy?

Dios había concebido el plan de salvación para el hombre caído antes de la creación del mundo (Ef 1:4), porque, al otorgarle el don de la libertad, Dios no sólo había considerado la posibilidad de su caída, sino que sabía que ocurriría. En principio, Dios habría podido llevar a cabo el plan de salvación por medio del Señor Jesucristo tanto inmediatamente después de la caída como al final de los tiempos; lo esencial es que ese plan se cumpliese una vez (He 9:28). En el primer caso, el precio del rescate habría sido pagado por adelantado; en el segundo, con efectos retroactivos.


Conocemos ambas modalidades de pago en el mundo del comercio: el pago anticipado o pago diferido. Dios, en su sabiduría, fijó el mejor momento. En relación con esto leemos en la epístola a los Gálatas: «Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo» (Gá 4:4). Los hombres que vivieron antes de la venida de Cristo y atendieron a las ordenanzas de Dios de entonces para la salvación, son igualmente salvos por el sacrificio del Gólgota que aquellos que han nacido después y aceptan el evangelio (He 9:15). El aspecto temporal de la obra de salvación ocurrida ya para nosotros se expresa en Romanos 5:8: «Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió con nosotros».

Los mandamientos no existían aún en los tiempos de Abraham o de Job. Esos hombres actuaban según sus conciencias y confiaban en Dios. Esto les fue contado por justicia (Ro 4:3). En la época de David, los mandamientos del Sinaí ya existían hacía mucho tiempo. Constituían la norma para ser justificado ante Dios; los pecados eran llevados por los animales sacrificados, pero los sacrificios de animales no podían borrar el pecado (He 10:4). Anunciaban meramente el sacrificio que vendría en Cristo. Por esta razón el Señor es denominado «el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1:29). Es él quien nos consiguió la expiación definitiva del pecado. Nosotros vivimos en el tiempo del sacrificio ya cumplido. Por eso quedaron abolidas las figuras o sombras (los sacrificios de animales) y el perdón nos es otorgado sobre la base del sacrificio perfecto de Cristo, ya cumplido.

Todamo de: Werner Gitt – Preguntas Que siempre suelen hacerse

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