Entra, Señor, por la puerta de mi corazón

San Juan Crisóstomo

Maestro y Señor,
no merezco que entres
bajo el techo de mi alma,
pero ya que, como amigo de los hombres,
quieres habitar en mí,
me acerco a ti con audacia.

Tu mandas que yo abra las puertas
que sólo tú creaste,
para entrar con tu amor constante.
Tu entrarás
e iluminarás mi pensamiento confuso:
yo creo, porque tu
no despediste a los que venían a Ti,
ni rechazaste al publicano penitente,
sino que a todos los que, convertidos, se
aproximaban a Ti,
los incluiste en el número de tus amigos,
Tu que eres el único bendito,
en todo tiempo, ahora
y por los siglos de los siglos.

Amén.

Equipo Teyocoyani. Al encuentro con Dios Oraciones para la vida cristiana. Recopilación y Prólogo de José Argüello

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