En las horas difíciles del matrimonio

Señor, Dios nuestro,
jamás hubiera pensado
que podíamos hacernos sufrir tanto
el uno al otro.

Cada día que pasa,
reconozco lo difícil que es amar de verdad,
y qué débiles somos.

Ayúdanos a perdonarnos sinceramente
las faltas y los errores
que hemos cometido en nuestra vida matrimonial.

Ayúdanos a encontrar siempre una salida
en medio de nuestros conflictos y desavenencias.

Que no nos peleemos más,
sino que aprendamos a dialogar serenamente,
y a compartir nuestras vidas
con paz y mansedumbre,
sin egoísmos ni violencia.

Haz, Señor,
que nuestro amor
no se hunda en el abismo del odio y del rencor.
Enséñanos a amarnos de nuevo,
Tú, el maestro verdadero del amor.

Que tu perdón nos purifique
y nos haga madurar mediante el sufrimiento
de nuestra vida en común.
iAyúdanos, Señor!
Que no se acabe nuestro amor.

Amén.

Tomado de: Al encuentro con Dios, Oraciones para la vida cristiana

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