CONCEPTOS CRISTIANOS IMPORTANTES: Santificación

Es el acto de apartar algo como santo; “el acto o proceso por el cual las personas o las cosas son limpiadas y dedicadas a Dios, ritual y moralmente”. Bajo el antiguo pacto, los sacerdotes, los utensilios del templo y los animales se limpiaban ritualmente y eran dedicados a Dios para el uso exclusivo en los sacrificios. Esto simbolizaba la limpieza moral interior y la dedicación que Dios pedía. El Nuevo Testamento enfatiza esa dimensión moral.

Hacerse cristiano es permitirle a Dios separarnos permanentemente para él, limpiarnos de la mancha del pecado y dedicarnos a su servicio. En ese sentido, ya somos “santos”, santificados. Por otra parte, nos hemos sometido a un proceso que dura toda la vida por el cual somos cada vez más limpios del pecado, y nos hemos entregado por siempre al servicio de Dios. De nuevo, por una parte, solo Dios puede limpiarnos, mientras que por otra, nos exhorta a ofrecernos voluntariamente a él como siervos y sacrificios vivos (Rom. 6:13, 19; 12:1), a buscar la santidad (Heb. 12:14) y a actuar como santos.
Así, la santidad es nuestra meta tanto en el presente como en el futuro, algo que pasivamente permitimos a Dios hacer en nosotros y algo que debemos buscar activamente. La buscamos diciendo “sí” constantemente a los mandamientos de Dios y a su control sobre nuestra vida y respondiendo “no” a nuestros deseos egoístas, escogiendo hacer el bien que él nos pide dependiendo completamente de él, en lugar de depender de nosotros mismos.

Fuente: Guía de bolsillo para la vida cristiana -K.C. Hinckley, compilador

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