CONCEPTOS CRISTIANOS IMPORTANTES: Muerte

La muerte física es la interrupción permanente de las funciones corporales, mientras que la muerte espiritual es “la separación del hombre de Dios, su falta de respuesta a Dios o su hostilidad hacia Dios por causa del pecado”. La muerte segunda “se refiere a la separación permanente de Dios, que es el destino” de aquellos que nunca vuelven hacia Dios. La muerte al pecado es la suspensión de “toda relación con el pecado” al “vivir para Dios por medio de la muerte y la resurrección con Cristo” (Rom. 6:4-11).

“La muerte física y espiritual es la consecuencia y la pena por el pecado”. Para un cristiano, la muerte física es (1) un mal causado por el pecado; (2) una tragedia en la cual el cuerpo es destruido; (3) un bien por el cual des­cansamos del trabajo y nos confiamos a Dios y (4) una esperanza gloriosa de ir a estar en una dulce intimidad con Dios. Los creyentes resucitarán con cuerpos incorruptibles con la vida de Dios; así, no debemos ni buscar ni temer a la muerte. Para un incrédulo la muerte significa enfrentarse a su enemigo, Dios, así que debemos orar por él para que se arrepienta antes de que pierda la oportunidad de hacerlo.

Morir con Cristo significa renunciar a todo esfuerzo “por encontrar vida confiando en los propios esfuerzos”. Morimos al mundo como fuente de vida independiente y abrazamos al Padre como fuente de la vida. La libertad cristiana de la muerte significa la libertad de “la obligación mortal de estar justificándonos continuamente”. Podemos dar a otros libremente porque estamos seguros de que Dios nos acepta y nos sostiene. La muerte física permanece para los cristianos para hacernos depender de Dios para nuestra sobrevivencia actual y final (ver fe y esperanza).

Fuente: Guía de bolsillo para la vida cristiana -K.C. Hinckley, compilador

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