Con ayuno y oración

De repente nos fijamos que oramos con mucha fe, pero nada resulta, de repente creemos que Dios no escucha nuestras oraciones, o el no trabaja por medio de nosotros, cuando queremos ir mas allá, y no nos resulta, nos preguntamos el ¿por qué?, siendo que le servimos, y no pasa nada, o no se muestra el poder de Dios a través de nosotros, algo similar le pasó a los discípulos, y es lo siguiente, lo cual lo podemos llevar a nuestras vidas… Jesús sana a un muchacho lunático (Mr. 9.14-29; Lc. 9.37-43) Mat 17:14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Mat 17:15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Mat 17:16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Mat 17:17 Respondiendo Jesús, dijo: !!Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Mat 17:18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Mat 17:19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Mat 17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará;(E) y nada os será imposible. Mat 17:21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Interesante la situación, la cual está claramente explicada, los discípulos no podían quitar el demonio, y ellos se preguntaban el porqué, pero rápidamente Jesús les responde que con ayuno y oración se podía hacer eso, de repente Dios nos demanda muchas cosas, las cuales no tomamos en cuanta o no le damos consideración. Dios quiere que la relación con el este restaurada y cada vez sea más limpia, al grado a la cual tenía con Adán antes de su pecado, pero para eso tenemos que ir más allá en nuestra comunión con Dios, el quiere que sigamos adelante bajo su palabra, Él quiere que seamos fieles a Él pero si fallamos no podremos hacer grandes cosas para Él, o Él por medio de nosotros.

Los discípulos, tenían comunión con Jesús, estaban todos los días aprendiendo de Él, el máximo ejemplo de líder, tenían todo lo que un hombre que ama la palabra podía tener, al mismo Jesús para que les hablara, sobre grandes cosas, pero el drama era que ellos no iban mas allá en su relación con Dios, ellos no tenían ayuno y oración. Por lo tanto grandes cosas nos puede exigir Dios cuando queremos ir más allá con El, para poder dejar que el haga grandes cosas con nosotros, tenemos que dejar que el nos moldee como quiera. También por fijarnos en pecados notorios, no nos fijamos en los pecados que no son tan notorios restándole importancia a aquellos que también entorpecen nuestra relación con Dios tenemos que seguir adelante bajo su palabra, y también ir más allá para que haga grandes cosas en nosotros. Versículo clave: Mat 17:21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno. Para meditar: ¿Cuántas veces queremos que Dios haga grandes cosas y de grandes pasos, cuando nosotros seguimos en la puerta? para atesorar: Dios quiere que vallamos mas allá pero siempre agarrado de su mano, para que podamos hacer cosas mas allá de las que podemos hacer.

Por: Ricardo Rex Palma

 

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