APROVECHAR LA BIBLIA: 4. ¿CÓMO DEBO LEER LA BIBLIA?

4. ¿CÓMO DEBO LEER LA BIBLIA?
Léela diariamente. Es mejor leer quince minutos cada día que tratar de usar una hora diaria y fallar. Comienza con porciones que te permitan hacerlo consecuentemente, cada día.

Léela sistemáticamente. Si la lees al azar, leerás solo las partes que te agradan y perderás las poco familiares o que puedan parecer poco interesantes. Tendrás una visión desequilibrada de Dios. Es mejor que leas los libros completos; alternos entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Si nunca has leído toda la Biblia, proponte un plan para leerla completa en un año (al ritmo de dos o tres capítulos por día), y entonces vuelve atrás para estudiar los libros más detalladamente. Si necesitaras ayuda, existen varias organizaciones que publican guías para la lectura sistemática de la Biblia; pero puedes hacerte tu propio plan personal leyendo, por ejemplo, tres capítulos de Génesis cada día hasta terminarlo, entonces dos capítulos por día de Mateo, así sucesivamente.

Equilibra la lectura devocional y el estudio. Lee quince minutos cada día, solo para estar en comunión con Dios y escuchar su voz, y usa una hora otro día para un estudio cuidadoso. 0 lee devocionalmente a diario durante un mes y usa un par de semanas para concentrarte en el estudio de un libro con todas las ayudas disponibles. Alternar entre el estudio para lograr una interpretación cuidadosa y escuchar en oración para permitir que Dios te cambie, mantendrá tu lectura de la Biblia fresca y equilibrada.

No trates la Biblia como si fuera mágica.
A veces Dios te guiará a un pasaje que enfocará la situación concreta con que estás luchando. Pero cuídate de utilizar la Biblia como si fuera una tómbola, abriéndola al azar y señalando con un dedo esperando encontrar de ese modo respuesta a alguna situación particular. Cuídate también de pensar que el pasaje que lees hoy será la respuesta para los asuntos del día; en lugar de ello, lee sistemáticamente, y lee el pasaje del día para conocer lo que Dios tiene que decirte en él. Haz anotaciones, ora sobre lo que aprendas y medita. Si deseas la guía de Dios sobre cierto asunto, revisa tus anotaciones o busca cuidadosamente en la Biblia para encontrar otros pasajes que derramen luz sobre el asunto. Utiliza una concordancia o un diccionario bíblico para investigar sobre un tema, pero evita usar versículos aislados de su contexto.

Fuente: Guía de bolsillo para la vida cristiana -K.C. Hinckley, compilador

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