Aumenta nuestra fe

¿Y nosotros, Señor?
Nos da miedo decirte
que nos encontramos ahora
igual que tus primeros discípulos.

Nuestra fe va acompañada
de poca disponibilidad, de rigidez de corazón,
de dureza, de incapacidad para comprenderte.

¡Repréndenos, Señor,
para que nuestro corazón pueda acogerte!
Haz que no nos amedrentemos
de nuestra dureza de corazón,
sino que, perseverando en la oración,
podamos captar las señales de tu presencia.

Tomado de: Equipo Teyocoyani. Al encuentro con Dios, Oraciones para la vida cristiana. Recopilación y Prólogo de José Argüello

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