Visión de Juan en Patmos: He Aquí que Vivo

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(93) Visión de Juan en Patmos: He Aquí que Vivo

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Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; Yo soy el Primero y el Último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. (Apocalipsis 1:17-18 RVR)

Reflexión
Seguimos desmenuzando el pasaje que encabeza. Cristo reafirma a Juan que Él vive por siempre y para siempre; por toda la eternidad. Nos recuerda, que eso implica que también viviremos con Él, como prometió (Juan 14:19); y lo cierra con un amén., que es el sello de que todas sus promesas son en Él sí y en Él amén (2 Corintios 1:20). En Verdad, la palabra amén tiene distintos usos e interpretaciones y aplicables, en iguales términos. Significa: “así sea” o efectivamente. En Isaías se le llama a Dios “Amén”; porque garantiza lo que promete con la verdad de Sus palabras.

(94) Visión de Juan en Patmos: Amén, Perspectiva del A.T.

Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; Yo soy el Primero y el Último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. (Apocalipsis 1:17-18 RVR)

Reflexión
Ampliamos algunas voces, tonos o conceptos sobre el “amén”, en virtud del mal uso o interpretación de esta palabra. En el Antiguo Testamento se emplea como fórmula responsoria, afirmando la validez de un juramento o maldición cuyas consecuencias se aceptan (Números 5:22; Deuteronomio 27:15); como aceptación de un anuncio o profecía favorable (1 Reyes 1:36); y al término de una doxología o bendición, como respuesta congregacional a las alabanzas rendidas a Dios (1 Crónicas 16:36; Salmos 41:13).

(95) Visión de Juan en Patmos: Amén, Perspectiva del N.T.

Más he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y escribe el ángel de la iglesia en La odicea: He aquí el Amén, el principio de la creación de Dios. (Apocalipsis 1:18; 3:14 RVR)

Reflexión
En el Nuevo Testamento los evangelistas atribuyen a Jesús la expresión amén (os digo). La repetición del amén refuerza la afirmación expresada (Juan 1:51) y se aproxima a un juramento. El uso que Jesús hace del amén es desconocido en la literatura rabínica, y parece implicar su autoridad mesiánica. Recalca la veracidad de sus palabras. En él se cumplen las promesas de Dios, referida anteriormente (2 Corintios 1:20). Él se llama o se identifica así mismo, como el Amén (Apocalipsis 3:14). Salvo tres cartas, todos los escritos del N.T. cierran con “amen”.

(96) Visión de Juan en Patmos: Amén, Conclusión

No temas; Yo soy el Primero y el último; el que vivo, y estuve muerto; más he aquí vivo por los siglos de los siglos, amén. (Apocalipsis 1:17-18 RVR)

Reflexión
Con los enfoques y distintos tonos vertidos sobre el amén, debemos entender entonces que cuando Jesús declara: “He aquí vivo por siempre y para siempre”, significa que es un hecho afirmado, determinado y confirmado; invariable e irrebatible; incambiable e inalterable; que nada ni nadie puede hacer o contradecir este hecho universal o cambiar ese status; nadie, ni principados ni potestades; ni autoridad alguna, sea espiritual o humana. Él murió una sola vez y la muerte no tiene poder sobre Él; sino, la nueva relidad es que la muerte está sujeta a Él.

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