EL ESPÍRITU SANTO – Billy Graham

EL ESPÍRITU SANTO
EL ESPÍRITU SANTO – Billy Graham

Click para descargar

Ver Link Ver Link Ver Link

Contenido

Introducción: El clamor del hombre, el don de Dios
Quién es el Espíritu Santo?,
Cuando el Espíritu Santo ha venido,
El Espíritu Santo y la Biblia,
El Espíritu Santo y la salvación,
El bautismo con el Espíritu,
El sello, las arras, el Testimonio del Espíritu,
La lucha interior del cristiano,
La plenitud del Espíritu,
Cómo ser llenados con el Espíritu Santo,
Pecados contra el Espíritu Santo,
Los dones del Espíritu,
Más dones del Espíritu,
Los dones ?singulares?,
El fruto del Espíritu,
El fruto del Espíritu: amor, gozo, paz,
El fruto del Espíritu: paciencia, benignidad, bondad,
El fruto del Espíritu: fe, mansedumbre, templanza,
La necesidad de la hora,

PREFACIO

Una antigua leyenda de los indios americanos relata de un indio que bajó de las montañas y vio el océano por primera vez en su vida. Pasmado ante la escena, pidió una jarra de un litro. Se metió en el agua y al llenar la jarra, le preguntaron para qué lo hacía. ?Arriba en las montañas?, contestó, ?la gente de mi pueblo jamás ha visto el Gran Lago. Les llevaré esta jarra llena de agua para que vean cómo es?.

Antes de morir el papa Juan, le preguntaron cuál de las doctrinas de la iglesia merecía mayor énfasis en el día de hoy. Contestó: ?La doctrina del Espíritu Santo?.

Algunos años atrás, mi esposa y yo tuvimos el privilegio de pasar unos días de vacaciones en Suiza como invitados del doctor Karl Barth, el afamado teólogo suizo. Durante el curso de nuestras conversaciones le pregunté cuál sería el próximo énfasis en materia de teología. Respondió sin vacilar: ?El Espíritu Santo?.

Tratar de escribir un libro sobre un tema tan vasto como es el Espíritu Santo, es como querer capturar el océano en una jarra de un litro. El tema es en extremo infinito, y nuestras mentes son extremadamente finitas.

Este libro  comenzó realmente como  parte  de mi  personal peregrinaje espiritual. A  lo  largo  de mi ministerio como predicador evangélico he logrado una creciente comprensión del ministerio del Espíritu Santo. Algunos años atrás adquirí un renovado interés por el ministerio del Espíritu Santo en vista de la importancia que se le asignó a su obra en muchas partes del mundo. Claramente consciente de mi necesidad por entender más a fondo este asunto, inicié un sistemático estudio en todo cuanto la Biblia enseña sobre la persona y la obra del Espíritu Santo. En un comienzo no tuve la intención de escribir un libro, pero no bien profundicé en el tema me di cuenta de la ignorancia y de los falsos conceptos que reinan en algunos círculos cristianos respecto de la Tercera Persona de la Trinidad.

[página 8] En alguna medida he vacilado antes de escribir este libro. Pero el haberlo escrito me ha abierto un nuevo panorama respecto al ministerio del Espíritu Santo; también me ha permitido entender ciertos actos del Espíritu Santo en el mundo de nuestros días. Mi esperanza y oración es que este libro logre ser informativo y esclarecedor para muchos creyentes. También ruego que el libro contribuya a la unidad. El Espíritu Santo no vino a dividir a los cristianos sino que vino, entre otras razones, a unirnos.

Mi única preocupación ha sido ver qué es lo que la Biblia tiene que decirnos sobre el Espíritu Santo. La Biblia?que yo creo fue inspirada por el Espíritu Santo?es nuestra única fuente confiable, y cualquier serio y formal análisis de la persona y de la obra del Espíritu Santo tiene que basarse en la Biblia. Como nunca antes he comprendido que hay ciertas cosas que no podemos saber con absoluta certeza, y en algunos temas aun los cristianos más sinceros difieren en sus conceptos e interpretaciones. En las áreas que son objeto de honestas diferencias entre los cristianos, he procurado no ser dogmático.

Estoy  profundamente  agradecido  por  el  hecho  de  que  el  Espíritu  Santo  está  obrando  en  nuestra generación, tanto para el despertar de la iglesia como para la evangelización. Quiera Dios utilizar este libro para provocar un espíritu de avivamiento y renovación, y para que muchos creyentes recojan el guante en el desafío de la hora actual.

Soy deudor a numerosas personas que me ayudaron al escribir este libro. Estoy agradecido a mi colega Roy Gustafson quien fue el primero en sugerirme que escribiera sobre este tema. Son varios los que colaboraron muy especialmente leyendo los primeros manuscritos borradores, en parte o en su totalidad, brindándome constructivas sugerencias, entre otros el doctor Harold Lindsell (ex director de Christianity

Today), el señor Paul Fromer (Wheaton College), Canon Houghton (ex presidente de British Keswick), el doctor Thomas Zimmerman (Superintendente General de las Asambleas de Dios), el doctor Merrill C. Tenney (Decano emérito del Wheaton Graduate School), y el doctor Donald Hoke (Secretario del Lausanne Comittee for World Evangelization). También expreso mi reconocimiento al señor Bill Mead y su señora esposa, cuya generosidad nos permitieron a mi esposa Ruth y a mí reunirnos con ellos en diversas sesiones de trabajo en la redacción [página 9] de este libro. Jamás olvidaré los días en que nos sentábamos en círculo con Mead y con mis colegas de muchos años, Cliff Barrow, Fred Dienerts, Grady Wilson y sus respectivas esposas, analizando y cambiando ideas en varios capítulos del libro. También dejo constancia de mi gratitud a mi colega, el doctor John Akers, por sus sugerencias, al reverendo Ralph Williams de nuestra oficina de Minneapolis, por su ayuda, y a Sally Wilson en Montreat que sugirió agregar ilustraciones y citas de las Sagradas Escrituras a mis notas originales. Mi secretaria, Stephanie Wilis, mecanografió y volvió a mecanografiar los borradores de mis manuscritos.

Sobre nosotros enabundancia

Aquí publicamos Estudios Bíblicos, Reflexiones Cristianas con el propósito de ayudar a toda la comunidad Cristiana para que juntos llevemos el mensaje de Dios a las naciones con más amplitud y efectividad el Evangelio del Reino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*