¿Quién creó a Dios? – R. Zacharias – N Geisler

portada ¿Quién creó a Dios?

¿Quién creó a Dios? – R. Zacharias – N Geisler

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Contenido

Preguntas difíciles acerca de Dios
Preguntas difíciles acerca de la maldad
Preguntas difíciles acerca de la ciencia
Preguntas difíciles acerca de Cristo
Más preguntas difíciles acerca de Cristo
Preguntas difíciles acerca de la Biblia
Preguntas difíciles acerca de la Biblia, los falsos profetas y los libros sagrados de otras religiones
Preguntas difíciles acerca del hinduismo y la meditación trascendental
Preguntas difíciles acerca del yoga, la reencarnación y el budismo
Preguntas difíciles acerca del Islam de la comunidad negra

Prefacio del libro ¿Quién creó a Dios?

Tengo un recuerdo demasiado vívido de un día en que, cuando era un joven creciendo en la India, mi madre puso en mis manos una exquisitez. Caminaba feliz en el jardín, disfrutando la suculenta delicia, y deseando que nunca se acabara. De pronto, de la nada, un águila se abalanzó sobre mí y, antes de que me diera cuenta o de que pudiera reaccio, nar, el manjar había desaparecido de mis manos y mi rostro había quedado con un arañazo. Estaba paralizado por la expe, rienda.  Mi primera reacción fue correr a casa, llorando y pidiendo a mi madre que me consolara, con la esperanza de que me ayudara y me diera más de esa delicia. En cambio, no recibí sino una severa advertencia de que debía estar en guar, dia contra  esos depredadores al acecho  que en  cualquier momento nos podían dejar con las manos vacías.

Esta experiencia me vino a la mente mientras pensaba en las pérdidas que nuestra cultura ha sufrido en el transcurso de las últimas tres décadas. Como cristianos, hemos caminado alegremente por toda la Tierra con la Biblia en la mano, pre, dicando su mensaje pero dejándola desprotegida, al alcance de los vándalos que deseaban quitárnosla y dejamos deso, rientados. Para muchas personas en nuestro medio, este es un fiel retrato del escenario, mientras entran  trastabillando en nuestras iglesias, en busca de socorro y de consuelo.

Pablo exhortó  a Timoteo que cuidara bien lo que se le había confiado (cf. 1 Timoteo 6:20). No podemos hacer menos; se nos ha llamado a hacer lo mismo en el tiempo que nos toca vivir. Por lo tanto, cuando Norman Geisler me sugi, rió que coeditáramos este libro, no pude más que sentir pla, cer y temor: placer porque este es un libro necesario, y temor porque él fue mi profesor en la universidad. Desde entonces lo he considerado  un  maestro,  tanto  por sus escritos como por ser una fuente de consulta para todo aquello que he nece, sitado en mis estudios de Apologética Cristiana. Siento la influencia  de mi cultura  cuando pienso en lo temerario que es para un estudiante  que su nombre figure al lado de áquel con quien ha aprendido. Nunca se puede pagar la deuda que mantiene  con su instructor. Accedí a participar de este pro, yecto con mucha aprensión, pero con una profunda gratitud por todo lo que he aprendido de él y de muchos otros.

Señalo  todo esto porque deseo recalcar que, en la actuali, dad, la iglesia necesita con desesperación ser instruida en este campo; y un estudio como este nos permitirá acceder a algu, nas de las mentes  más eruditas. No está de más acotar que podríamos haber incorporado  a muchos otros colaboradores. Sin embargo, hemos optado por un número limitado que facilitara la coordinación. Creo que conseguimos una mara, villosa muestra de pensadores que practican  a la vez lo que predican.

Es un privilegio aprender de estos hombres. Nos  ayudan a cuidar bien lo que se nos ha confiado: el glorioso evangelio de Jesucristo. Si no aprendemos a cuidar bien lo que se nos ha confiado, mañana  nos encontraremos derramando  lágri, mas y lamentando el hecho de que las garras del escepticis, monos han  arrebatado  el alimento  nutritivo de la Palabra, que es la única esperanza que nuestra sociedad tiene para sobrevivir. Rindo homenaje  al Dr. Geisler y a todos los que nos han ayudado a comprender  estos temas tan importantes. Es un honor ser parte de este emprendimiento. ¡Quiera Dios que sus esfuerzos colectivos nos permitan estar mejor equipa, dos para llevar la belleza y el poder del evangelio a un mundo
confundido  y atribulado!

Ravi K. Zacharias

Sobre nosotros enabundancia

Aquí publicamos Estudios Bíblicos, Reflexiones Cristianas con el propósito de ayudar a toda la comunidad Cristiana para que juntos llevemos el mensaje de Dios a las naciones con más amplitud y efectividad el Evangelio del Reino.

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