Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor

El Día del SeñorVisión de Juan en Patmos: El Día del Señor

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En el Día del señor vino sobre mí el Espíritu, y oí detrás de mí una voz fuerte, como de trompeta. (Apocalipsis 1:10 NVI)

Reflexión
Veamos lo atingente al “día del Señor”. El Nuevo Testamento designa el término “día del Señor” para referirse al primer día de la semana, que es domingo. Es llamado así en honor a Jesús que resucitó de la muerte ese día. Es una de las razones por el cual se observa como día de adoración o tiempo para dedicarse y honrar al Señor, tomando en cuenta que no nos impuso ningún día de adoración en especial. El cumplió el día de reposo impuesta por la ley mosaica como Hijo de Dios y judío. El séptimo día o sábado, es una señal eterna entre Dios y la casa de Israel (Éxodo 31:13).

(7) Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor (b)

Estaba yo en el Espíritu en el día del Señor. El primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan, Pablo les hablaba… (Apocalipsis 1:10; Hechos 20:7 NBLH)

Reflexión
Además de honrar el día de la resurrección, se designó el primer día de la semana (domingo) como “día del Señor”: (1) Para que hubiera una distinción entre la Iglesia e Israel, que continuaba viviendo bajo la ley. (2) Es una forma de destacar a Cristo como centro de adoración a partir del día que resucitó. (3) Es confirmar a nosotros mismos que Él tiene la primacía en la vida del creyente (Colosenses 1:18). (4) Es acordarnos que nuestro primer amor le pertenece.  (5) Es recordatorio que Él es, y debe ser el Primero en todo; pues, esa es Su posición ante el Padre.

(8) Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor (c)

Era el día del Señor, y yo estaba adorando en el Espíritu. Deberían de seguir el mismo procedimiento que les di a las iglesias de Galacia. El primer día de cada semana, cada uno debería separar una parte del dinero que ha ganado.  (Apocalipsis 1:10; 2 Corintios 16:1-2 NTV)

Reflexión
Reseña que contribuye a comprender más sobre “el día del Señor”; entendiéndose, que se trata del primer día de la semana y de adoración; porque la expresión tiene otras connotaciones en la Escritura y se verá después. De acuerdo a Hechos (20:6), Pablo estuvo siete días en Troas; sin embargo, él ni la iglesia local se reunieron para el partimiento del pan hasta el domingo (Hechos 20:7). Las iglesias (locales) primitivas recibieron la advertencia específica de no someterse al yugo de ninguna observancia legalista de días de reposo (Colosenses 2:16, Gálatas 4:9-11).

(9) Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor (d)

Era el día del Señor, y yo estaba adorando en el Espíritu El domingo por la mañana temprano mientras iban, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas corrieron hasta Él abrazaron sus pies y lo adoraron. (Apocalipsis 1:10; Mateo 28:1,9 NTV)

Reflexión
Más reseñas sobre “día del Señor”: Dios concedió libertad a la iglesia en cuanto a días de fiesta, reposo, etc.; entendiéndose, que en el ejercicio de esta libertad cristiana las iglesias (locales) nacientes voluntariamente eligieron el primer día de la semana como el momento apropiado para la comunión y adoración en general. El día de resurrección (domingo) representa un nuevo día para un pueblo nuevo que a su vez es una nueva creación (2 Corintios 5:17; Gálatas 6:15). Era y es un día de celebración y gozo; servicio y descanso espiritual (Mateo 28:9-10; Hebreos 4:9-10).

(10) Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor (e)

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor. El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; vio quitada la piedra del sepulcro. (Apocalipsis 1:10; Juan 20:1 RVR)

Reflexión
Aportación histórica sobre el “día del Señor”: La observancia del primer día de la semana (domingo) se halla corroborada por los primeros padres de la iglesia. Es el caso de la Epístola de Bernabé (alrededor del 100 d.C.); los escritos de San Ignacio (107 d.C.), San Justino Mártir (145-150 d.C.) y San Irineo (155-202 d.C.). Así mismo, el Edicto de Laodicea (siglo IV d.C.) no cambió el día de culto del primero al séptimo de la semana; sino, que puso el sello de aprobación oficial a una observancia que hacía tiempo estaba establecida en las primeras iglesias.

(11) Visión de Juan en Patmos: El Día del Señor (f)

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. (Apocalipsis 1:10; Hechos 2:43 RVR)

Reflexión
“El día del Señor” que antecede en el texto, debe diferenciarse del “día del Señor” que se registra en el Antiguo Testamento y parte del Nuevo Testamento. Ciertamente es la misma expresión, pero difiere enormemente en su contexto, contenido y significado. “El día del Señor” de Juan en Patmos, se refiere a la congregación de los santos (dos o más) para participar en comunión, oración, predicación o ministración de la Palabra, doctrina, iluminación divina, bautismo, la Cena del Señor (partimiento del pan), milagros y compartir en gozo. Este es, el  “día del Señor” de Juan.

(12) Visión de Juan en Patmos: Diferencia entre Día del Señor (g)

Estaba yo en el Espíritu en el día del Señor. Porque cerca está el día, sí, está cerca el día del Señor; día de nubarrones, la hora de las naciones. (Apocalipsis 1:10; Ezequiel 30:3 LBLA)

Reflexión
Concluimos que el “día del Señor de Juan es el día domingo o de adoración de los creyentes. La misma frase que aparece en otras partes de la Biblia, se refiere a: (1) Eventos que tendrán lugar al final de la historia terrenal antes de que aparece Jesucristo como Rey de Reyes y Señor de Señores. (2) Puede referirse a un período de tiempo específico en el calendario de Dios, durante el cual Él interviene personalmente. (3) Se puede entender como un período (tiempos determinados) como la semana setenta de Daniel; divida en partes iguales de: Tribulación y gran Tribulación.

(13) Visión de Juan en Patmos: Diferencia entre Día del Señor (h)

He aquí el día del Señor viene, cruel con furia y ardiente ira, para convertir en desolación la tierra y exterminar de ella a sus pecadores. (Isaías 13:9 LBLA)

Reflexión
La expresión “día del Señor”, no referente al primer día o domingo, tiene distinto significado en sus variados tonos escriturales, contexto y contenido.  He aquí algunos ejemplos bíblicos: (1) ¡Ay de ese día! Porque está cerca el día del Señor, y vendrá como destrucción del Todopoderoso (Joel 1:15; aquí denota juicio destructivo). (2) Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día del Señor; día de tinieblas y lobreguez, día de nublado y densa oscuridad (Joel 2:1,2); aquí se parecía tipos de calamidad, confusión y castigo. ¡El día del Señor vendrá y está cerca!

(14) Visión de Juan en Patmos: Diferencia entre: Día del Señor (i)

Gemid, porque cerca está el día del Señor; vendrá como destrucción del Todopoderoso. Por tanto todas las manos se debilitarán, el corazón de todo hombre desfallecerá, se aterrarán; dolores y angustias de se apoderarán de ellos, como mujer de parto se retorcerán; se mirarán el uno al otro con asombro, rostros en llamas serán sus rostros. (Isaías 13:6-8 LBLA)

Reflexión
He aquí más Escrituras que corroboran el otro “día del Señor”: (1) El Señor da su voz delante de su ejército, porque es inmenso su campamento, porque poderosos es el que ejecuta su palabra. Grande y terrible es en verdad el día del Señor, ¿y quién podrá soportarlo? (Joel 2:11). (2) El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y terrible. (Joel 2:31). (3) Multitudes, multitudes en el valle de la decisión. Porque cerca está el día del Señor en el valle de la decisión (Joel 3:14). He aquí distintos escenarios del “día del Señor”.

(15) Visión de Juan en Patmos: Diferencia entre: Día del Señor (j)

Cercano está el gran día del Señor, cercano y muy próximo. El clamor del día del Señor es amargo; allí gritará el guerrero. He aquí, viene el día del Señor cuando serán repartidos tus despojos en medio de ti. (Sofonías 1:14; Zacarías 14:1 LBLA)

Reflexión
Sigue aportaciones sobre el otro “día del Señor”, desde el Antiguo Testamento. (4) ¡Ay de los que ansían el día del Señor! ¿De qué os servirá el día del Señor? Será tinieblas y no luz (Amós 5:18). (5) Porque se acerca el día del Señor sobre todas las naciones. Como tú has hecho, te será hecho; tus acciones recaerán sobre tu cabeza (Abdías 15). (6) ¡Calla delante del Señor Dios! porque el día del Señor está cerca, porque el Señor ha preparado un sacrificio, ha consagrado a sus invitados (Sofonías 1:7) En estos textos se aprecian distintos enfoques y facetas del “día del Señor”.

¡Este Magno Evento está por Acontecer! ¡Cristo Viene! ¿Está Listo para Irse con Él?

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