Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

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Sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creídos en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado. (Gálatas 2:16 LBLA)

Meditación

A través del apóstol Pablo, la justificación se torna un tema central y su concepto está elaborado en forma profunda en sus distintas cartas; particularmente, las dirigidas a los Romanos y a los Gálatas, respectivamente; convirtiéndose en la esencia  de la soteriología (doctrina referente a la salvación) paulina. En las cartas conceptualiza que la justicia de Dios es “de la fe”, con referencia explícita a Abraham (Romanos 4:11,13; Gálatas  3:8); y expone de la misma forma: “la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo”, para todos los que creen (Romanos 3:22; Filipenses 3:9).

(2) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Por Él lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la Ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe. (Filipenses 3:8-9 NBLH)

Meditación

Hoy abordamos el tema del enfoque paulino sobre la “contrastación de la justicia”. Vimos que Dios justifica al que pone su fe en Jesucristo. Sin embargo, el mismo Pablo que enseña este principio del Evangelio; contrasta constantemente, la justicia por medio de la fe, con: la “justicia por las obras de la ley” (Romanos 9:31; 10:5) y con “mi propia Justicia (Romanos 10:3). Esta justicia propia o por la ley tiene su principio legal en: “haga esto, y vivirá” (Romanos 10:5; Gálatas 3:10-12); mientras, la justicia del Evangelio es: “Cree, confiese y serás salvo” (Romanos 10:9).

(3) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes. (Romanos 5:1-2 RVR)

Meditación
Pablo comprendió la dimensión espiritual del sacrificio de Cristo y fue quien recibió e instituyó el principio de la justicia del Evangelio del mismo Señor; esto le trajo problemas, acompañados de graves consecuencias. En su misión a los gentiles y su polémica contra el legalismo judaizante; Él proclama, que el creyente recibe la justificación gratuitamente y ahora, puesto que es impartida por Dios en Cristo y recibido por la fe (Romanos 5:17); pues no depende de buenas obras, ni de la obediencia a la ley; sino, de la gracia divina para evitar toda jactancia humana (Romanos 3:21-31).

(4) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley. (Romanos 11:6; 3:28 LBLA)

Meditación
Seguimos con el principio de la justicia del Evangelio. Pablo enseña, una y otra vez; con mayor énfasis en el libro de Romanos, los distintos aspectos de la justificación, la gracia y la salvación. Desde esa perspectiva, nos hace ver que lejos de fluir de algún merecimiento humano (Romanos 4:4; Filipenses 3:9); la salvación es de pura gracia (gratuita), y no puede derivarse de una mezcla de gracia y obras; entiéndase, si te ofrecen salvación mezclada con la gracia y otro ingrediente o excluyen la gracia, esto es otro Evangelio, es engaño y anatema que es maldición.

(5) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Ahora bien, cuando alguien trabaja, no se le toma en cuenta el salario como un favor sino como una deuda. Sin embargo, al que no trabaja, sino que cree en el que justifica al malvado, se le toma en cuenta su fe como justicia. (Romanos 4:4-5 NVI)

Meditación
La justificación y su aplicación por gracia fue dada a Pablo por Jesucristo, cuando en Arabia  fue arrebatado en espíritu (1 Corintios 12:1-5); por tal razón, expresa esta verdad en los términos más drásticos y taxativo, conforme a esta elocuente declaración: “Al que no obra, sino cree en Aquel que justifica al impío, la fe le es contada por justicia” (Romanos 4:2-7). En el nivel literal y en un ambiente donde imperaba la Ley y la oposición a la gracia; esta expresión o declaratoria resultó atrevida, porque parecía contradecir al A.T., de que “Dios no justificará al impío” (Éxodo 23:7).

(6) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe. (Romanos 5:6; 1:18 NBLH)

Meditación
Continúa la expresión atrevida de Pablo… Aunque la expresión: “justificación mediante la fe”, chocara con la convicción o piedad judía del tiempo de Pablo, sigue con toda fidelidad el  testimonio y el Espíritu de Jesús, quien declaró en forma tajante, que: “vino a llamar a pecadores y no a justos; a salvar a los perdidos” y en esa virtud, comía y bebida con los publicanos (pecadores Públicos), quienes eran vistos como traidores, débiles y sin ninguna esperanza; tal el caso de Saqueo que fue justificado, porque fue declarado justo por Jesús, quien murió por los impíos.

(7) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Más Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo por nuestra paz, cayó sobre Él. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros. (Isaías 53:5-6 LBLA)

Meditación
Para los judíos en época de Pablo, la frase: “Justificados por la fe” y “murió por los impíos”, además de chocante resultaba paradójico, porque subraya netamente el carácter gratuito de la justificación, producida por la muerte vicaria de Cristo; en contraste con la justicia de la Ley, que exigía obras. Lo que no entienden los judíos y mucha gente aun hoy, es que al impío o pecador, por gracia y por medio de la fe, le es atribuida la “justicia ajena” de Cristo (2 Corintios 5:21). Él llevó nuestras rebeliones y fue castigado por nuestros pecados.

(8) Enfoques de la Justificación y Justicia en Las Cartas Paulinas

Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. (Romanos 5:1,6 LBLA)

Meditación
Continuando con lo atinente a: “justificados por la fe” mediante la muerte de Cristo; se debe entender, que esta justificación no debe compararse o verse a través de la lupa de la justicia analítica. La justicia por la fe, no consiste en que Dios haga piadosos a los impíos y luego los acepte; sino, en que declara “aceptos” ante Él a los impíos e injustos, por la justicia imputada e impartida de Cristo, y así comienza a transformar la vida del creyente. Es oportuno mencionar que la justificación nunca debe confundirse con la santificación ni divorciarse de ella.

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